Los 'OFNI', la mayor amenaza para los navegantes de pruebas transoceánicas

Agencia EFE
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Redacción deportes, 18 nov (EFE).- Los navegantes oceánicos, especialmente en una prueba como la Vendée Globe -Vuelta al Mundo en Solitario- saben que van a luchar contra vientos de hasta 60 nudos (110 km/h) y olas de hasta seis metros, pero su gran temor son los OFNI (Objetos Flotantes No Identificados), considerados como su mayor amenaza.

Actualmente los patrones tienen a bordo herramientas de última generación para detectarlos. Es un avance importante, pero sin garantizarles el riesgo cero de colisiones.

Para todos los competidores de la Vendée Globe son una obsesión, una duda constante con la que tienen que vivir. Jérémie Beyou (Charal) lo experimentó en carne propia en la primera semana y tras impactar con uno tuvo que volver a Les Sables-d'Olonne. También fue un impacto con un OFNI lo que ralentizó mucho la velocidad de Maxime Sorel (Mayenne) durante la noche de domingo a lunes .

Un OFNI puede ser una boya, un tronco de madera, un contenedor, pero sobre todo un mamífero marino. "Queremos demostrar hasta qué punto nuestras singladuras están en línea con las preocupaciones relacionadas con el medio ambiente y, al mismo tiempo, corremos el riesgo de golpear, herir o matar cetáceos", ya advirtió Fabrice Amedeo (Newrest) antes de la salida.

En la historia de la Vendée Globe, hay muchos abandonos tras colisiones con un OFNI. Hace cuatro años, Morgan Lagravière en el Atlántico, Kito de Pavant en medio del Océano Índico o incluso Thomas Rouillard frente a Nueva Zelanda lo sufrieron. Ahora, ya existen soluciones técnicas.

Los sistemas de cámaras térmicas ya se han desarrollado y probado durante ediciones anteriores de la Vendée Globe. Catherine Chabaud, dos veces participante de la Vendée Globe y actual eurodiputada, asegura que "nunca había habido tantas ambiciones puestas en un proyecto anticolisión con tantos patrones ".

Chabaud se refiere al 'Oscar', instalado a bordo de 18 de los 33 IMOCA de esta novena edición de la Vendée Globe. Esta caja rectangular colocada en la parte superior del mástil está compuesta por tres cámaras, dos de las cuales son térmicas, que distinguen las diferentes fuentes de calor en la superficie, incluidos los cuerpos calientes de los animales marinos.

Pesa solo 700 gramos y, sobre todo, su rango de detección se extiende hasta 600 metros para un objeto de 4 metros y 150 metros para otro de un metro cuadrado. Tan pronto como detecta un OFNI, suena una alarma a bordo del barco.

Detectar peligros en un entorno cercano no es futurista para la industria del automóvil. De hecho, los sistemas de seguridad de asistencia a la conducción (ADAS) ya permiten superar esto al estar correlacionados con el freno automático de emergencia.

"Es un nuevo ojo en la vigilancia marítima", subraya Maxime Sorel (Mayenne). Además, 'Oscar' también trabaja mediante la adquisición de datos.

Además de OSCAR, cuatro patrones de la flota - Alex Thomson (HUGO BOSS), Boris Hermann (Seaexplorer), Yannick Bestaven (Maître CoQ IV) y Fabrice Amedeo (Newrest) - llevan un sistema complementario llamado Wale Shield (protector de ballenas). Esta colocado en el bulbo de la quilla, mantiene alejados a los cetáceos emitiendo ultrasonidos en un radio de una milla (1,6 km). Fue desarrollado en Australia en las redes de pesca para mantener a raya a los delfines, que pueden quedar atrapados.

En condiciones de mar llano y viento medio, el barco es silencioso y no debería atraer a los cetáceos, pero las 89 especies de cetáceos tienen reacciones diferentes. Cuando unos se alejan de los barcos, otros como cachalotes, ballenas jorobadas o ballenas se acercan a ellos.

"No tienen miedo de acercarse a los barcos porque estas especies tienen curiosidad por ver qué pasa en la superficie.La investigación en esta área continúa con la esperanza de que algún día los hombres a bordo puedan convivir con más serenidad con los cetáceos que habitan los océanos", indica el bioacústico francés Olivier Adam. EFE

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