La ola más buscada

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Santander, 12 ene (EFE).- En un momento en el que hablar de olas no es lo más halagüeño por culpa de la covid, los organizadores del campeonato cántabro de surf La Vaca Gigante no hacen otra cosa desde semanas antes de esta prueba para la que buscan la mar perfecta para congregar a los mejores riders, un trabajo nada sencillo y con ciertos riesgos.

Este campeonato es prácticamente una última llamada porque se convoca con tan sólo 48 horas a los 24 participantes, que vienen de distintas partes del mundo con el tiempo justo, ya que la meteorología y la previsión en la mar no permiten mucho margen.

Desde que se vislumbra la posibilidad de celebrar el evento, la organización mantiene una comunicación constante con la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de Cantabria, cuyo responsable, José Luis Arteche, señala a Efe que echa una mano para elegir el día en el que pueda haber olas de 6 metros y un tiempo que permita disfrutarlas.

En esta ocasión ha acertado de pleno, porque la disputa del campeonato ha tenido lugar este miércoles -tras dos ediciones sin celebrarse-, en unas condiciones inmejorables para la práctica de este deporte, pero también para que unas 5.000 personas hayan podido disfrutar de la actuación de los surfistas.

"Lo has clavado", le ha dicho el vicepresidente regional, Pablo Zuloaga, a José Luis Arteche, quien ha disfrutado como uno más de la prueba, que curiosamente se celebra a escasos metros de la sede regional de la Aemet.

Las olas gigantes se han sucedido a lo largo de todo el día en el parque de Las Canteras (Cueto), que ha sido testigo de ocho mangas en las que se ha alzado como campeón el vizcaíno Natxo González, que se ha llevado un premio en metálico de 3.000 euros, la invitación para participar al campeonato "Buey Santos del Mar", de Chile, y una olla de leche con la serigrafía de La Vaca Gigante, entregada por el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla.

Sin más asientos que el suelo y las rocas, con muchas cámaras por el concurso de fotografía que convoca la organización (ObsessionA2), y con muchas ganas de surf se ha congregado un público que, eso sí, ha probado lo que es el barro del Cantábrico, puesto que el camino a Las Canteras a pie no está asfaltado.

Es lo de menos, porque una vez frente a la escarpada Costa Quebrada, se ha podido apreciar, sin una nube, cómo surfistas de distintos países se batían contra las olas por lograr la mejor marca y alzarse con la mencionada olla.

La prueba de hoy la han dominado por completo los riders vascos, ya que, además de ganarla Natxo González, en segundo y tercer lugar se han clasificado los guipuzcoanos Xabier López y Axi Muniain, que también ha conseguido la distinción a la ola más grande, mientras que Juan Merodio ha sido el mejor cántabro.

El italiano Alessandro Demartini explicaba al terminar su participación que es un "evento increíble" y que está "enamorado de Cantabria y de sus personas".

"En este torneo hay una fraternidad increíble, todo el mundo es familia. Encantado con este tipo de eventos y de olas, que dan miedo, y eso hace que tengamos que estar más unidos", ha subrayado.

La de este año ha sido la cuarta edición de esta competición, que destaca por ser una de las cuatro que se celebran en todo el mundo con olas de más de 6 metros (junto con Hawai, México y Portugal).

Además, la prueba lleva el nombre de Ignacio Echevarría, en homenaje al skater fallecido en los atentados de Londres y su vínculo con Cantabria.

Pablo G. Hermida

(c) Agencia EFE

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