El padre de Djokovic dice que su hijo es "el Espartaco del nuevo mundo" y le compara con Jesucristo

  • ¡Vaya!
    Se ha producido un error.
    Vuelve a intentarlo más tarde.
·3 min de lectura
En este artículo:
  • ¡Vaya!
    Se ha producido un error.
    Vuelve a intentarlo más tarde.
  • Djordje Djokovic
    Tenista profesional serbio
Srdan Dojkovic, megáfono en mano en una manifestación en apoyo del deportista (Photo: Srdjan Stevanovic via Getty Images)
Srdan Dojkovic, megáfono en mano en una manifestación en apoyo del deportista (Photo: Srdjan Stevanovic via Getty Images)

El ‘caso Djokovic’ no tiene pinta de que vaya a agotarse pronto. La no concesión del visado por parte de las autoridades australianas para garantizar su entrada en el país ha despertado reacciones encontradas en todo el mundo.

El actual número 1 del tenis no se ha vacunado y ha mostrado su firme intención de no hacerlo, algo que choca con el protocolo marcado las autoridades oceánicas para permitir la entrada en el país y la participación en el Open de Australia, primer Grand Slam.

Para algunos culpable y para otros inocente, el debate es inmenso. La familia del tenista ha explicado que Djokovic no ha violado ninguna ley y qe la situación es “el mayor escándalo deportivo diplomático de la historia”. Su padre, Srdjan Djokovic, ha ido más allá y habla de su hijo como “el Espartaco del nuevo mundo, un ídolo, la luz al fondo de un túnel que no apagará la oligarquía política” occidental que “se cree que el mundo es suyo”.

Djokovic senior llegó a comparar al tenista con “Jesucristo, a quien crucificaron”, y dijo que algunos intentan ahora “crucificar, humillar y echar de rodillas” a su hijo. “Es una lucha política que no tiene nada que ver con el deporte”, insistió el padre en una rueda de prensa en Belgrado, tildando al primer ministro australiano, Scott Morrison, de “descarado” que ataca al “orgullo” del mundo libre.

Djokovic, a la espera de la decisión final

El hermano del deportista, Djordje Djokovic, señaló que Novak no desea regresar hasta la decisión, previsiblemente el lunes, de un tribunal australiano sobre su visado, que las autoridades de Australia le revocaron anoche. Ahora, al tenista le toca esperar.

“No quiere porque quiere justicia y es tratado como un criminal y no como deportista que no ha cometido ninguna infracción legal”, dijo Djordje Djokovic, quien insistió en que su hermano ha sido privado de todas sus pertenencias mientras espera la decisión.

Indica que su eventual retorno sin el fallo supondría la prohibición de entrada en Australia por tres años, algo que el tenista no desea. Explicó que Djokovic, a quien consideró como “el mejor deportista de todos los tiempos”, junto con los organizadores del Abierto de Australia y la federación tenista de ese país, cumplió todos los protocolos necesarios para su participación en el torneo, del 17 al 30 de enero.

Aseguró que los demás tenistas que al igual que Djokovic recibieron la exención médica de la vacunación para poder participar entraron en Australia con los mismos documentos y que sólo le fue negada la entrada al número uno del mundo.

“No puede ni cambiarse la ropa”, denuncia su familia

Según su testimonio, Djokovic ha sido privado de sus maletas, portamonedas y todas las pertenencias excepto del teléfono móvil, al que tampoco pudo acceder durante varias horas en “la detención en el aeropuerto” ayer cuando no pudo comunicarse ni con su familia. El hermano asegura que el jugador “no puede ni cambiarse la ropa” en ese hotel de solicitantes de asilo en Melbourne donde lo instalaron las autoridades australianas, que calificó de “sucio”, y dijo que las pertenencias le serán devueltas sólo a su regreso a Europa.

“Novak es una personalidad fuerte y emotiva, y lucha no sólo por sí mismo sino por todos en este mundo que defienden sus convicciones éticas y morales”, dijo el portavoz familiar en referencia a la oposición del deportista a la vacuna contra la covid.

Poco después de la rueda de prensa de la familia, decenas de personas se concentraron en el centro de Belgrado, frente al edificio del Parlamento serbio, en apoyo a Djokovic.

“Gracias porque mostráis el amor a Nole”, dijo Srdjan Djokovic a los manifestantes, utilizando el apodo con el que se conoce en Serbia al tenista. Los concentrados, entre los que había gente de todas las edades, gritaban “Nole, Nole”, “Nole, te queremos” y “Nole, serbio, Serbia está contigo”

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente