Tres palos que condenan una temporada

Agencia EFE
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Barcelona, 4 may (EFE).- El Barça estrelló en la final de la Liga de Campeones ante el Sporting de Portugal hasta tres balones contra los postes, tantos como partidos por el título ha perdido esta temporada, en la que solo la conquista de la Liga le evitaría un año en blanco.

El entrenador de los azulgranas, Andreu Plaza, reconoció que el equipo estaba dolido tras el 3-4 definitivo "por cómo se había dado" el partido. Y es que sus hombres se dejaron remontar en cinco minutos la renta de dos goles que llevaban al descanso de la final.

Como casi siempre en el fútbol sala, todo pudo haber sido distinto con un poco de colaboración de la fortuna, que en forma de postes evitó hasta tres goles del cuadro catalán.

El primero en estrellarse contra la madera fue Esquerdinha, hombre de finales. El brasileño, con el 1-0 en el marcador y solo cinco minutos jugados, se revolvió magistralmente y, solo ante Guitta, el portero de los lusos, mandó su disparo al poste cuando lo tenía todo a favor.

Los centímetros que le faltaron para anotar los hubiera necesitado también su compañero André Coelho, que en el rechace no pudo conectar bien con el balón y mandó un segundo remate a menos de un palmo de la puerta.

El mismo Esquerdinha tuvo de nuevo en su cabeza el segundo tanto azulgrana, pero se las vio otra vez con el palo. Esta vez, al cuarto de hora de partido, Dídac le sirvió un saque con la mano de área a área, el '10' se elevó imperial y con su testarazo superó a Guitta, pero la caída del balón fue a dar con la madera.

No se lo creía el Barça, aliviado cuando a dos minutos del entretiempo Ximbinha puso el 2-0 en el electrónico y dejó un panorama que se antojaba propicio para levantar la segunda Liga de Campeones seguida y la cuarta en la historia del club.

El Sporting, sin embargo, regresó de vestuarios con una intensidad que ya hacía presagiar la posibilidad de una remontada como la que ocurrió, aunque antes del primer gol portugués otro poste podría haber disuelto la insurrección.

Adolfo, en una jugada aislada en medio del vendaval, conectó un pase largo, lo bajó con el pecho y, tras un bote medido, empaló un cañonazo al primer palo. El portero lo repelió como pudo y el poste hizo el resto. Podía haber sido el 3-0 a los 25 minutos.

Tan solo un minuto después, el Sporting inauguró su marcador y ya no paró hasta remontar con tres goles en un lapso de cinco minutos. Tuvieron tiempo los lusos hasta de poner el 2-4 a tres minutos del final, un resultado que Ferrao logró maquillar pero no voltear.

Con la final perdida ante el Sporting, el Barça suma ya tres títulos perdidos en el partido definitivo esta temporada, doblegado por el Inter Movistar tanto en la final de la Copa de España como en la Supercopa.

El equipo de Plaza se aferra únicamente a la Liga como elixir para evitar un año en blanco, aunque en la competición doméstica también le acechan las dudas.

A su falta de efectividad en encuentros decisivos, con tres derrotas en tres finales, se suma su errático paso en la Liga, donde marcha quinto en la fase regular.

Miquel Muñoz

(c) Agencia EFE