Palou: "Soy un afortunado por poder estar con los mejores de la IndyCar"

Sergio Lillo
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Alex Palou (Sant Antoni de Vilamajor, 1997) ha sido uno de los nombres de esta temporada atípica de la IndyCar en 2020. El joven debutante español se metió entre los grandes ya desde los test iniciales y sorprendió a medio mundo en la Indy 500. Todo ello con uno de los equipos más pequeños de la parrilla. 

A pesar de sumar su primer podio en su tercera carrera en la categoría, en Road America –una auténtica hazaña–, el catalán no pudo ser el mejor debutante del año, ya que ese reconocimiento cayó en manos del holandés Rinus Veekay, que sumó 51 puntos más que él.

Pero Palou, en un año de incertidumbres y pandemia, logró asegurarse un asiento en el equipo de Chip Ganassi, uno de los dos mejores de la categoría estadounidense y campeón 2020. 

“Estoy súper contento y es algo que me viene fenomenal, que después de un año así con lo que está pasando con el virus, que no es nada fácil para los equipos –sobre todo para los pequeños como en el que estaba– siempre tienes la duda de si va a haber suficiente apoyo de patrocinadores, si podrá seguir el equipo con el que estás…. Y de repente cambió todo y puedo estar con el mejor equipo, con el equipo campeón y con más títulos en la IndyCar. No podría ser mejor", reconoce a Motorsport.com tras conducir de Indianápolis a Nashville (482 km) para su primer test con el equipo.

El catalán tiene claro que está ante una de esas oportunidades únicas, que se presentan menos de una vez en la vida. 

“Yo creo que mucha gente no tiene esta oportunidad siquiera. No es que pase una vez en la vida, es que son muy pocos los pilotos que han pasado por Ganassi, pocos los que han pasado por Penske, por los mayores equipos de cada categoría. Así que súper afortunado de ser yo uno de ellos, de serlo después de mi primer año en la IndyCar", asegura.

"Además, tendré la suerte de tener a Dixon como compañero y no se puede aprender de nadie más que de Dixon, que ha ganado seis campeonatos, que tiene 40 años y muchísima experiencia en IndyCar. Voy a aprender muchísimo de él".

Palou ya visitó la semana pasada las instalaciones de Ganassi en Indianápolis y quedó encantado. Ya es consciente de que su sueño americano está al nivel –salvando las distancias– de conducir para equipos históricos de la F1 como Ferrari o McLaren.

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“Es una pasada. He estado dos días con el equipo, de hecho el primero fue cuando se anunció y no podía haber sido antes por temas de contrato. He pasado de un equipo de 20-25 personas, a uno de 80-100, es increíble. Se ve en todo, en la motivación, en los recursos, en todo", dice.

"No es que haya expectativas para el año que viene, pero al principio el objetivo es aprender de mis compañeros, que son un equipazo, intentar ganar cuantas más carreras podamos e intentar luchar por el campeonato con ellos y hacer que el equipo vaya cada vez mejor y tener un súper coche cada carrera".

El peor y el mejor momento del Palou rookie: las 500 millas de Indianápolis

Palou completó una semana de las 500 millas de Indianápolis sensacional, colándose en el Fast 9 por sorpresa y codeándose con los mejores también durante buena parte de la carrera. Pero ese pedazo de gloria se le escapó de entre los dedos cuando se fue contra el muro cuando venía remontando camino del top 5. 

“El mejor y el peor momento los uniría. Sí es verdad que estuve muy contento con el primer podio, pero donde me subió mucho la confianza y las ganas de más fue en la Indy 500. La semana anterior con los entrenamientos y la clasificación fue espectacular y poder estar con el equipo más pequeño rodando con los grandes y en mi segunda carrera en óvalo fue brutal", recuerda.

"La inyección de confianza que me dio hace que sea mi mejor recuerdo. Indy 500 tiene algo especial y también fue el peor momento pro ese accidente que tuve, que fue culpa mía, y que podría haberme metido en un top 5 final sin él. Ahora estamos en otro nivel, ya no vamos a ser rookies y con el equipo pequeño, sino que tendré más experiencia y encima con el mejor equipo".

No ser el mejor debutante del año no le quita el sueño, pero sí deja claro que habría sido un broche de oro a su estreno en EE UU.

"Perder el campeonato de rookies fue una pena, sin duda. Pero no es algo en lo que estuviera pensando mucho, más que nada porque los resultados no los tuvimos, no nos salían y eso es lo que más rabia me daba. Sabía que para ser campeón de rookies teníamos que tener resultados. Siempre íbamos muy rápido y estábamos luchando con los grandes, sacábamos la cabeza, pero no salían los resultados con regularidad. Pero aun así, contento de que haya salido la posibilidad que estábamos buscando", concluye, con un deje extra de seguridad y confianza en la voz.