Patrick Mahomes o cómo un chamaco de 24 años le cambió la vida a 4 generaciones

Miguel Ángel Castillo
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Patrick Mahomes celebra con su novia, Brittany Matthews, después de vencer a los San Francisco 49ers 3 en el Super Bowl LIV. (Foto: Andy Lyons/Getty Images)
Patrick Mahomes celebra con su novia, Brittany Matthews, después de vencer a los San Francisco 49ers 3 en el Super Bowl LIV. (Foto: Andy Lyons/Getty Images)


No es fácil tener 24 años y convertirse en la persona que ha cambiado la vida no de una, no de dos, sino de varias generaciones en un solo día. De hecho, no es normal. Por eso en el deporte les llaman superatletas.

Patrick Mahomes, mariscal de campo de los Chiefs de Kansas City acaba de entrar en esa categoría porque el destino y las circunstancias han querido que sea él quien liderara al equipo que ganó el Super Bowl LIV en la ciudad de Miami.

Cosas de la vida, apenas hace un año Tom Brady se consagraba a una edad madura para un deportista como uno de los quarterback que más ha ganado en la historia, convirtiéndose en una leyenda.

Hoy Mahomes ha ganado su primer anillo siendo el segundo mariscal más joven en ganar un Super Bowl (el primer lugar le corresponde a Ben Roethlisberger, al hacerlo con los Steelers de Pittsburgh con 23 años de edad) cuyo nombre se agranda justo por las circunstancias y lo anormal.

MIAMI GARDENS, FLORIDA - FEBRUARY 2: Kansas City Chiefs quarterback Patrick Mahomes (15) celebrates the go-ahead touchdown against the San Francisco 49ers in the fourth quarter of Super Bowl LIV at Hard Rock Stadium in Miami Gardens, Fla., on Sunday, Feb. 2, 2020. (Karl Mondon/MediaNews Group/The Mercury News via Getty Images)
Foto: Karl Mondon/MediaNews Group/The Mercury News via Getty Images

Lo anormal es su edad, por supuesto. Si bien los atletas suelen ganarse el Olimpo a corta edad, en la NFL pasan más años para que algo así suceda, toda vez que se trata del líder de un equipo sobre quien la desgracia suele ensañarse en caso de perder. Es una presión enorme donde a veces el talento no basta para domar, sino que se apoya de la madurez.

Pero ahí está. Mahomes fue contra lo normal. No solo llevó a su equipo a la victoria siendo él mismo artífice de dos de los cuatro touchdowns de los Chiefs, sino que se sobrepuso a un resultado adverso en un momento en donde ya todos daban por sentado que sus rivales, los 49s de San Francisco, serían los campeones.

En tan solo 10 minutos del último cuarto -porque así surgen las leyendas, con cierres épicos y cardiacos- le dio la vuelta al marcador para llevarse también el título de jugador más valioso (imponiendo así un récord), agrandando su nombre por la circunstancia de la apabullante remontada.

MIAMI, FLORIDA - FEBRUARY 02: Patrick Mahomes #15 of the Kansas City Chiefs talks after defeating San Francisco 49ers by 31 - 20 in Super Bowl LIV at Hard Rock Stadium on February 02, 2020 in Miami, Florida. (Photo by Tom Pennington/Getty Images)
Foto: Tom Pennington/Getty Images

Pero no solo eso, sino porque el 2 de febrero de 2020 Patrick Mahomes ha cambiado el sentido de la vida de miles de aficionados de los Kansas City Chiefs, al menos a 4 generaciones de aficionados que en 50 años no habían podido gritar como hoy; a adultos mayores, adultos jóvenes, miembros de la Generación X, Millenials y Z, todos ellos juntos. Porque más allá del soberbio espectáculo, la parafernalia del medio tiempo y la exagerada dosis de dinero invertida en esta celebración anual, es la pasión de una afición en los deportes de conjunto la que se queda marcada por siempre. No hay victoria que valga si no está respaldada por una paciente fidelidad.

Porque esa gloria que hoy saborean los fans de Kansas City ya no es exclusiva de los conjuntos habituales, de esos que acarrean seguidores después de muchas victorias. Esta vez ha ganado un equipo cuyos fieles esperaron y esperaron hasta la desesperación. Unos más años que otros, décadas de hecho. Pero así es el destino de los héroes. Llegar en el momento justo para triunfar en medio de la circunstancia y la anormalidad. Y eso es lo que ha hecho un chamaco de solo 24 años.