Las declaraciones de Paula Badosa son la garantía de una carrera de éxito

·5 min de lectura
Paula Badosa se ha plantado en Australia con una nueva actitud. Foto: Mark Metcalfe/Getty Images
Paula Badosa se ha plantado en Australia con una nueva actitud. Foto: Mark Metcalfe/Getty Images

Hablábamos no hace mucho de las dificultades por las que pasaban muchísimas tenistas del circuito WTA para consolidarse en la élite. Jugadoras que podían asombrar en un torneo concreto, dando una exhibición de tenis durante dos semanas, pero luego se perdían entre dudas, desconfianzas y ataques de ansiedad. Paula Badosa podría encajar perfectamente en ese perfil: hace dos años, estaba fuera de las cien primeras del ranking pese a su indudable talento. Ahora, está rozando el top cinco y en segunda ronda del Open de Australia. ¿Quién nos asegura que, tras su magnífico 2021, no llegará un bajón brutal como el que hemos visto en otras jóvenes promesas?

Pues nos lo asegura ella misma, dentro de lo seguro que uno puede estar sobre el futuro de cualquier deportista. Tras sufrir en el primer set de su partido de primera ronda ante la local Ajla Tomljanovic, Paula daba con la clave que es tan difícil de oír en el circuito profesional: "Tengo que aprender a ganar siendo la favorita". Efectivamente, ahí está todo el secreto, aunque una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo. Cuando nadie espera nada de ti, cuando tu historia es siempre preciosa y un ejemplo de superación -Badosa fue una adolescente precoz y pasó por una depresión que casi acaba con su carrera a una edad muy temprana-, cada victoria se celebra y cada derrota se disculpa. Cuando estás en la élite, la cosa cambia.

En la élite, juegas contra Tomljanovic, vas 4-3 en el primer set y empiezas a oír el run-run del público y los medios. La presión es enorme. ¿Por qué no estás arrasando? ¿No se supone que eres tan buena? La jugadora empieza a pensar demasiado, a no concentrarse en cada punto sino a pensar en la derrota. ¿Qué dirán si pierdo? ¡Vaya fracaso irme a la primera de Melbourne después de ganar en Sidney! Das vueltas y vueltas y empiezan las dobles faltas, las pelotas que se van por centímetros... En resumen, el miedo. Ya no hay nada que ganar sino todo que perder. Sabes que se espera de ti que pases de ronda y que pases fácil. ¿Por qué se te está complicando tanto el partido?

Esta presión es la que se lleva por delante rutinariamente a decenas de posibles grandes campeonas que se encuentran con el triunfo un poco de la noche a la mañana. Paula, sin embargo, sabe de qué va el asunto. Primero, porque lo ha vivido cuando era una junior destinada a número uno del mundo, y aquello casi acaba con su pasión por el tenis. Segundo, porque lo ha visto en su entorno y es una jugadora muy inteligente. Ser consciente de cuál es la mayor dificultad a la que te vas a enfrentar no aparta esa dificultad de tu camino, pero te prepara para afrontarla con garantías.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un vídeo no disponible por tus preferencias de privacidad

Luego, por supuesto, los resultados pueden ir por un lado o por el otro. Al menos, a corto plazo. Badosa puede tener un mal torneo, una mala racha o una mala temporada. Pero sabrá por qué la tiene y eso es importantísimo a la larga. En un circuito sin dominadoras y con tantos altos y bajos, el talento de Paula tarde o temprano tiene que ser definitorio. Proponerse ganar no basta para ganar, pero te acerca al propósito. Vencer la presión y aceptarla. O, mejor aún, espantarla como se espanta a una avispa que solo te va a picar si te pones nerviosa.

Tras las semifinales en el torneo de maestras de 2021 y el triunfo en Sidney de la pasada semana, Badosa es, por mérito propio, una de las cinco o seis máximas favoritas para ganar este Grand Slam... pero tiene que saber que, si no gana este, quedan muchísimos más por delante. De Tiger Woods se decía que era el mejor del mundo porque nadie sabía recuperarse de un error como él. Algo parecido se puede decir de Jon Rahm en nuestros días. El tenis, un deporte tan solitario como el golf, y en el que la cabeza no deja de dar vueltas entre punto y punto, como le sucede al golfista entre golpe y golpe, es similar: si sabes aislarte de todo lo que los demás se supone que esperan de ti, si sabes aceptar que no vas a ser perfecta, tienes mucho ganado.

De ponerle un "pero" al inicio de temporada de Badosa, tal vez no debería haber participado en un torneo justo la semana anterior a un Grand Slam. Es cierto que ha ganado ritmo de competición y confianza... pero se presentó a su partido contra Tomljanovic con un vendaje en el muslo y tuvo que llamar al fisioterapeuta en el primer set. Ella misma ha reconocido que hace un par de días "no podía ni moverse de la cama". La selección de calendario también es importante para llegar a lo más alto... y lo más alto, no nos engañemos, ahora mismo al menos, son los grandes.

¿Qué quiere decir esto? Que lo mismo Badosa pierde en la siguiente ronda entre molestias o llega a cuartos de final tan agotada que no puede ir más allá. Tendrá que lidiar en ese caso con las críticas y los desprecios. Tendrá que demostrar que de verdad le dan igual. El camino a aprender a "ganar siendo favorita" es largo y lleno de baches. Paula lo sabe y lo expresa sin complejos. Tiene ante sí un año decisivo que puede salirle de maravilla. Solo necesita paciencia y concentración. En ello está y eso es una excelente noticia más allá de resultados puntuales.

Vídeo | El punto asombroso de un niño de 7 años que recuerda a Federer

Otras historias que también te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente