Un piloto español deja "tirado" a su copiloto en el Dakar 2021

Sergio Lillo
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En la penúltima etapa del Dakar 2021, la carrera ha vivido una situación pocas veces antes vista: que un piloto deje tirado a su copiloto en mitad del desierto.

Mediado el kilómetro 170 de la especial (de 464 km entre Al Ula y Yanbu), el Can-Am #438 preparado por el equipo español de Buggy Masters se paraba en mitad del tramo. ¿El motivo? Las desavenencias entre Ricardo Ramilo y su copiloto, Xavi Blanco.

El catalán –que se estrenó en el Dakar en 2012 como copiloto de Raúl Dagnino y volvió en 2019 con José Antonio Hinojo para acabar octavos en los SSV y en 2020 con Chus Puras para ser sextos– se bajó del SSV después de una fuerte discusión con el empresario gallego y este, ni corto ni perezoso, continuó hacia delante para completar la etapa.

"Esta mañana después de salir, en el km 40 hemos pinchado la primera rueda y le dije que bajara el ritmo, que quedaban dos días y no teníamos nada que ganar y mucho que perder. Pero no me hacía caso, y yo cada vez veía peligrar más mi vida. Intentaba adelantar fuerapista... y yo sé que corro riesgo en todas las carreras que he hecho, pero cuando pasas el límite, no lo puedes aceptar", contó Blanco a Motorsport.com desde Yanbu.

"En el kilómetro 170 después del CP1 le pido que pare el coche para poder respirar un poco porque estábamos buscando un Way Point oculto y la tensión era fuerte. Ha parado el coche, me he bajado, me ha dado tiempo a coger mi bolso, pero ha salido a toda hostia con la puerta abierta para la pista".

"Menos mal que tenía el teléfono y he podido hablar con el equipo, Buggy Masters, que al haber dado asistencia en el CP1 hoy –que estaba permitido–, en cuestión de una hora y algo han llegado a recogerme en medio de la nada. Me han traído hasta el vivac y ahora he ido a hablar con los comisarios para darles mi explicación y están esperando para que él dé su versión".

El piloto gallego ha tenido mil y una complicaciones para seguir el camino él solo, perdiéndose en múltiples ocasiones y volviendo sobre sus pasos. Pero al final de la segunda neutralización del día, ubicada en el km 343, fue obligado a seguir por carretera, en paralelo al Mar Rojo, hasta el vivac de Yanbu.

"Desde anteayer hay una actitud un poco extraña y hoy el resultado final. Ya en la salida del control me dice que entre antes de tiempo para que los tres camiones delante de nosotros no nos hagan polvo. Y yo le digo que si no nos van a penalizar por ello... después lo entendí, a los pocos kilómetros me dice que se quiere bajar. Lo hace y se me esconde, intento buscarle, hablo con él y tiene el teléfono en la mano. Vuelve a esconderse... y ya no lo encuentro", relató Ramilo por vídeo a Motorsport.com.

"Como estábamos cerca de la asistencia, a pocos kilómetros, sin ningún desierto, decido irme. Pero me doy cuenta al poco tiempo que no tengo cable para cargar el móvil, ni teléfono satelital, ni el cartón para sellar los controles... Intento hacer la etapa solo, pero no me dejan porque no se puede. Me van a buscar ahí perdido. Siento mucho todo esto y ojalá se aclare un poquito".

La normativa del Dakar exige que en un vehículo de dos plazas, ambos integrantes estén presente en todo momento de la especial y ambos tengan licencia internacional de competición y permiso de conducir del vehículo en cuestión, con lo cual Motorsport.com entiende que Ramilo será descalificado una vez acabe la jornada de este jueves.

La pareja sufrió en la segunda parte de la Maratón, cuando decidieron retirarse de la especial tras pinchar tres veces, romper dos palieres y la transmisión a 120 km de meta. Este jueves se habían reenganchado bajo la opción Dakar Experience –fuera de la general–, pero ni siquiera una etapa ha tardado la tensión en explotar.

"Ayer por la noche creo que cometí uno de los errores de mi vida, porque al Dakar solo se viene por primera vez una vez. Teníamos la oportunidad de vivir la parte romántica del Dakar, que era pasar una zona muy complicada de noche y a lo mejor tener que dormir allí para pasarla. Pero el equipo y mi copiloto me convencieron de que era muy complicado y que era mejor volver al vivac", comentó ya el miércoles Ramilo en un vídeo publicado en el Facebook del equipo.

La otra vez que se recuerda de una situación similar se produjo en el último Dakar africano, cuando el portugués Carlos Sousa dejó a su copiloto, el alemán Andreas Schulz durante varios minutos en mitad de la nada, tras haber tenido que utilizar las planchas al dejar encallado su Volkswagen Race Touareg. Pero en esa ocasión, el piloto regresó en busca de su compañero.