VOX: ni vuestros hijos son mejores que el resto ni podéis robarles el derecho a conocer la sociedad en la que viven

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Mis hijas son mías. Claro que lo son. 

Pero viven en sociedad. Y tenemos que educarlas para ello.

Para saber que todos tenemos derecho a tener los mismos derechos. Que somos iguales. Que la religión es algo privado que hay que respetar seas del credo que seas y sea del credo que sea la persona que tienes en frente. Y que lo mismo pasa para la opción sexual de cada persona, tan válida es una como otra. Que mi libertad llega hasta donde llega la tuya. Que tenemos que hacer un esfuerzo extra para intentar comprender a los demás. Y que tenemos derecho a que el otro nos respete a nosotros.

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Santiago Abascal, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros (Reuters)
Santiago Abascal, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros (Reuters)

Educarlas en la igualdad, en la comprensión al otro, en que nadie tiene derecho a imponer sus ideas, su credo o su sexualidad, pero que para respetarlas debemos conocerlas

En que ellas viven en su burbuja pero hay muchas otras. Y que nadie es mejor ni peor por creer en determinado Dios, por ser hombre o mujer, o por con quién mantengan relaciones sexuales.

Tienen derecho a saber que nadie puede tocarles sus zonas íntimas y que deben pedir ayuda si alguien lo intenta. A que si se sienten atraídos por alguien del mismo sexo es normal. A que hay métodos anticonceptivos. A que no deben acceder a peticiones sexuales que no les apetecen. A que su cuerpo es suyo.

Mis hijas son mías. Claro que lo son.

Pero también de la sociedad porque viven en ella.

Y, por lo tanto, tienen derecho -y nosotros tenemos la obligación, como padres- a educarlas s en la convivencia con esta sociedad. No podemos robarles eso a los niños.

Y no, VOX, vuestros hijos no son mejores que el resto -porque vosotros tampoco lo sois-. Y no tenéis derecho a hacérselo creer. Tenéis la obligación de mostrarles que la vida tiene muchas opciones. No podéis robarles la riqueza de una sociedad plural.


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