Las polémicas del Valencia-Barça: LaLiga sigue al rojo vivo

Javier Álvarez-Beigbeder Suárez
·2 min de lectura

El Barça llegaba a Mestalla con la obligación de lograr los tres puntos, y más aún después de las victorias del Real Madrid y el Atlético de Madrid. La primera parte transcurrió sin excesivos sobresaltos, con un Barça que tal vez falló más de lo habitual, circunstancia que acostumbra a suceder en los últimos años.

Valencia CF v FC Barcelona - La Liga Santander | Aitor Alcalde/Getty Images
Valencia CF v FC Barcelona - La Liga Santander | Aitor Alcalde/Getty Images

La polémica comenzó en la segunda mitad. En primer lugar, un córner bien botado por el conjunto ché desemboca en un remate totalmente solo de Gabriel Paulista. En la repetición se aprecia como entre Thierry Correia y Pedri dificultan la salida de Ter Stegen. Tras un amplio análisis por parte del VAR, el árbitro de campo optó por señalar gol a favor del Valencia. Al observarse la jugada a velocidad normal da la sensación de que es el propio Pedri el que obstaculiza al guardameta alemán.

Una mano clarísima de Lato en el área permitió al Barça recortar distancias, no sin antes Messi errar el penalti en el que Cillessen se adelantó. No tuvo que repetirse la pena máxima porque en la misma jugada del rebote el balón acaba dentro.

Valencia CF v FC Barcelona - La Liga Santander | Quality Sport Images/Getty Images
Valencia CF v FC Barcelona - La Liga Santander | Quality Sport Images/Getty Images

Con el partido prácticamente sentenciado y a diez minutos del final, Diakhaby toca de forma evidente el balón con la mano dentro del área. Sánchez Martínez lo ve a la perfección y decide que la involuntariedad de la acción unida a la imposibilidad del francés de retirar la mano son suficientes para no pitar penalti, pese a que de no haber tocado ese balón la jugada hubiese entrañado un peligro mayor. El problema con las manos es que no existe una norma clara. Esperemos que para la próxima temporada el criterio sea uniforme.

Los culés pueden irse a dormir tranquilos después de una gran segunda parte. La liga sigue al rojo vivo.