El polémico Mónaco 2006: el secreto de Massa sobre Schumacher

Benjamin Vinel
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Antes del Gran Premio de Mónaco de 2006, Fernando Alonso, campeón el año anterior, ya disfrutaba de una cómoda ventaja de 15 puntos sobre Michael Schumacher en una época en la que la victoria daba 10 puntos.

Schumacher tenía el mejor tiempo al final de la primera tanda de la Q3 en Montecarlo, pero en el momento del último asalto, cuando Alonso había bajado dos décimas su tiempo en el segundo sector, el piloto alemán detuvo su Ferrari 248 F1 en la curva de La Rascasse, provocando una bandera amarilla que impedía mejorar tiempo a sus rivales y le aseguraba la pole position.

"Bloqueé y me fui largo", declaró luego varias veces en rueda de prensa, antes de que los periodistas le pusieran en apuros. En especial un representante de Speed ​​Sport News que le preguntó sin rodeos: "Michael, ¿crees que hiciste trampa hoy?". La respuesta fue contundente: "No. Y no sé por qué estás haciendo una pregunta tan mala, tengo que decirlo. Si estuvieras pilotando aquí en Mónaco, probablemente no harías esa pregunta".

Sin embargo, no convenció a los comisarios, que cancelaron todos los tiempos de clasificación de Schumacher, que se vio obligado a salir último en la parrilla antes de hacer una impresionante remontada del 22º al quinto puesto en la carrera.

Catorce años después, Felipe Massa (compañero de equipo de Schumacher en Ferrari en 2006) confirma en el nuevo documental de Fórmula 1 de Sky, The Race to Perfection (La carrera hacia la perfección), que el siete veces campeón del mundo hizo ese acto a propósito.

"Tuvimos una reunión con el equipo, estábamos debatiendo cómo sería la clasificación", dijo el brasileño. "Teníamos dos juegos de neumáticos para la clasificación. Y Michael dijo, 'Sí, pero si somos más rápidos desde el principio y luego montamos el segundo juego...' y Ross Brawn dijo, 'Quizás podemos provocar una bandera amarilla'. Yo dije: '¿Por diversión? No, en serio, ¿por diversión?'. Pero así es exactamente como sucedió. Michael hizo realidad esa broma".

“Recuerdo que pensé: 'No puedo creer que lo haya hecho'. Pero lo hizo. Y la cuestión era que no podía admitir lo que había hecho. Tardó un año en admitirme que lo hizo a propósito. Un año. Le dije: '¿Cómo pudiste hacer eso?' Eso demuestra que todos en la vida cometemos errores, y definitivamente eso lo fue".

En el mismo documental, Ross Brawn, actual director deportivo de Fórmula 1, pero sobre todo director técnico de la Scuderia Ferrari de 1997 a 2006, lamenta el comportamiento ocasionalmente impredecible de su ex piloto: "Michael a veces tenía momentos de desconcierto, cosas que nunca podrían explicarse de una manera lógica. Tenía ese increíble espíritu competitivo. Pero a veces había un cortocircuito".

Sin embargo, en un momento en que había repostajes y donde la estrategia jugaba un papel aún más importante, Brawn está convencido de que la pole position no era necesaria, ni siquiera en la pista monegasca, muy estrecha y revirada: "La pole de Mónaco, normalmente, la queremos sí o sí. Pero en ese caso, con las estrategias que teníamos, los neumáticos que teníamos y el coche que teníamos, realmente no la necesitábamos".

"Fue simplemente una maniobra estúpida. Uno de esos pequeños fallos, cortocircuitos que Michael ha sufrido dos o tres veces en su carrera", concluye el británico, refiriéndose probablemente al golpe de Schumacher a Jacques Villeneuve en la pelea por el título de 1997, que acabó en descalificación del alemán del campeonato.