¿Por qué no está funcionado Eden Hazard en el Real Madrid? Causas, consecuencias y la respuesta del belga

Eden Hazard trata de zafarse de Nagatomo en la Champions League. (Foto ANP Sport via Getty Images)
Eden Hazard trata de zafarse de Nagatomo en la Champions League. (Foto ANP Sport via Getty Images)

El elegido para liderar el nuevo proyecto de Zinedine Zidane. Ni más ni menos. Así se presentó el fichaje de Eden Hazard por el Real Madrid tras una catastrófica temporada donde, primero con Julen Lopetegui y después con Santiago Solari y Zinedine Zidane al final, el club blanco había estado huérfano de una estrella capaz de aglutinar desborde, profundidad y gol. Precisamente, el belga llegaba para revolucionar el ataque blanco. Además, debía restar responsabilidad a Karim Benzema, convertirse en la mayor fuente de desequilibrio del Santiago Bernabéu y acercar al Madrid a la victoria. Cuatro meses después, el conjunto de la capital sigue esperando a un genio que sigue agazapado en la lámpara.

¿Pero por qué no estamos viendo al Eden Hazard del Chelsea? Bien, aquí hay una serie de factores. El primero, más que evidente desde su llegada, es el físico. Quedarnos en lo obvio sería flagrante e injusto, así que hay que ir más allá. Pese a que Zidane siempre ha defendido a su estrella, la falta de confianza y el estado de forma del belga, lejos del punto óptimo, se complementan con los problemas de pizarra que tiene el Real Madrid.

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Además, hay que apuntar que el ecosistema de Eden Hazard en el Real Madrid no está siendo el ideal para que el de La Louvière brille. Para empezar, el ex del Chelsea y Lille reclama libertad para mostrar su mejor fútbol en la zona de mediapuntas, así fue con Antonio Conte y Maurizio Sarri, donde pasó de estar pinchado en la banda a convertirse en un futbolista mucho más global al actuar por dentro. Una autonomía que Zidane no le acaba de conceder, pese a que progresivamente estamos viendo una pequeña evolución en sus movimientos sin balón antes de recibir el cuero.

Hazard realiza un movimiento de ruptura por dentro ante el Brujas a la espera de recibir el pase.
Hazard realiza un movimiento de ruptura por dentro ante el Brujas a la espera de recibir el pase.

Si bien contra el Granada y el Brujas generó más volumen de juego por dentro y ante el Galatasaray partía de la banda izquierda pero en ocasiones se intercambiaba la posición con Karim Benzema, el belga está lejos de tener una estructura en torno a su talento, puesto que no hay piezas en el tablero que vayan destinadas a potenciar su figura. Esto no significa que no pueda girar, recibir, utilizar su portentoso cambio de ritmo y marcar la diferencia como debería hacerlo un futbolista de su calibre, pero está limitando bastante su impacto en el juego.


Eden Hazard da amplitud en banda izquierda mientras espera que le llegue el balón.
Eden Hazard da amplitud en banda izquierda mientras espera que le llegue el balón.


El belga tiene oportunidad de lanzar un 1vs1 pero nadie le dobla por fuera para arrastrar a su marcador.
El belga tiene oportunidad de lanzar un 1vs1 pero nadie le dobla por fuera para arrastrar a su marcador.


En este sentido, sus estadísticas en cuanto al regate y la definición son paradigmáticas. En sus dos últimas temporadas, Eden Hazard ha promediado 3.7 regates por partido (2018/19) y 4.9 (2017/18) en Premier League, mientras que en el Real Madrid tan solo llega al 1.3 por partido en lo que llevamos de Liga. De este modo, vemos como un futbolista que siempre ha destacado por el dribbling está siendo incapaz de desbordar con continuidad y regularidad.

Si vamos a revisar sus datos a la hora de producir goles, vemos como tan solo suma 1 gol y 2 asistencias entre los 6 partidos de Liga y Champions League disputados hasta el momento. Es decir, esta campaña genera un gol cada 169 minutos, mientras que en el Chelsea lo hacía cada 96 minutos en la campaña 2018/19 y cada 138 minutos en la 2017/18 según el portal de datos WhoScored. Números insuficientes para un futbolista destinado a hacer olvidar al añorado Cristiano Ronaldo.

Mientras que en su última temporada en el conjunto blue Marcos Alonso se encargaba de subir la banda por fuera para arrastrar consigo al lateral, el interior (Mateo Kovacic o Ross Barkley) estaba destinado a cubrir el espacio que quedaba libre y en la derecha tanto Willian como Pedro estiraban al rival ya fuese al espacio o hacia su costado, en el club de la capital el panorama es totalmente diferente para Eden Hazard.

Eden Hazard recibe por dentro en su zona habitual con el Chelsea de Maurizio Sarri ante el Cardiff.
Eden Hazard recibe por dentro en su zona habitual con el Chelsea de Maurizio Sarri ante el Cardiff.
Eden Hazard concentra la atención de hasta cuatro defensores después de recibir en la zona central de mediapunta ante el Cardiff.
Eden Hazard concentra la atención de hasta cuatro defensores después de recibir en la zona central de mediapunta ante el Cardiff.
El belga cae a recibir al centro del campo para tocar, girar e iniciar la fase ofensiva del Chelsea ante el Liverpool.
El belga cae a recibir al centro del campo para tocar, girar e iniciar la fase ofensiva del Chelsea ante el Liverpool.


En el conjunto blanco, la fase ofensiva avanza de la siguiente manera. Karim Benzema lanza el apoyo, por lo que retrasa su posición y nadie estira al espacio, Marcelo no dobla por fuera al belga tanto como necesita y el interior izquierdo no ocupa la zona del ‘7’ blanco para que él acuda a zonas interiores con total libertad para gestionar el ataque blanco.

Sin embargo, gracias a la fragilidad defensiva del Galatasaray sí que pudimos ver una evolución con Rodrygo Goes y Federico Valverde en este aspecto. El brasileño distrajo a la zaga del Galatasaray, eliminó rivales y también abrió el campo cuando fue necesario, mientras que el uruguayo cargó el área en la derecha y atacó el espacio.

Lesiones, falta de rodaje, problemas físicos y un entrenador que no acaba de brindarle el entorno necesario para que muestre su mejor fútbol. No se puede decir que Eden Hazard lo esté teniendo fácil para elevar al Real Madrid hacia un techo competitivo superior al de la pasada temporada; tampoco que él no esté teniendo una responsabilidad directa.

Entretanto, el aficionado blanco ya se pregunta cuánto más debe esperar para ver marcar las diferencias a su estrella y si será capaz de llenar el vacío de Cristiano Ronaldo. Las causas han sido expuestas, ahora cabe ver si Zinedine Zidane es capaz de aportar las soluciones que demanda el belga para convertirse en el motor ofensivo que no tuvo el conjunto blanco en la 2018/19. Un futbolista capaz de dinamitar partidos de élite, solventar aquellos encuentros ante rivales muy bien pertrechados y dominar en el máximo nivel.




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