PSOE y Podemos se olvidan de cerrar las puertas giratorias y las usan en su beneficio

Yahoo Noticias
PSOE y Unidos Podemos han olvidado lo prometido en campaña. (AP Photo/Paul White)
PSOE y Unidos Podemos han olvidado lo prometido en campaña. (AP Photo/Paul White)

Algunos apuntan que el germen de Podemos surgió en las aulas de la Complutense y otros tantos estiman que se fraguó en las tertulias que muchos de sus fundadores compartieron en Valsaín, en la casa de Juan Carlos Monedero. De lo que no cabe duda es de cuál fue la primera palabra que se asoció al movimiento. Del primer concepto acuñado por el entonces tertuliano Pablo Iglesias: 'casta'. Seguro que les suena.

En palabras del propio líder morado, la casta, entre otros, "apadrinaba las puertas giratorias" que, según señaló en su famoso mitin de regreso tras su primera paternidad, "son corrupción legal e institucionalizada y hay que acabar con ello". Sin embargo, no ha habido ni un gesto tímido por hacerlo desde que Podemos entrara al Gobierno de España. Y en este caso no puede decir que se debe a un equilibrio de fuerzas para no soliviantar a su socio de coalición. Porque el PSOE propugnaba lo mismo en las últimas campañas electorales. Y enumeraban sin sonrojarse la larga lista entre los que destacan:

Desplázate para ir al contenido
Anuncio
  • ENDESA: Luis de Guindos (PP), Elena Salgado (PSOE), José María Aznar (PP), Manuel Pizarro (PP), Pío Cabanillas Alonso (PP) o Miquel Roca (CDC). 

  • GAS NATURAL FENOSA: Felipe González (PSOE), Cristina Garmendia (PSOE) o Narcís Serra (PSOE). 

  • ACCIONA: Javier Solana (PSOE) o Carlos Espinosa de los Monteros (PP). 

  • ABENGOA: Josep Borrell (PSOE), Rafael Escudero (PSOE) o Manuel De Vicente-Tutor (PP).

  • HC ENERGÍA: Ana Palacio (PP).

  • ENEL: Pedro Solbes (PSOE). 

  • IBERDROLA: Ángel Acebes (PP), Fernando Becker (PP), Felipe Romera (PSOE) o Juan María Atutxa (PNV). Juan Pedro Hernández Moltó (PSOE). 

Pero ni un otro ni otro se han puesto manos a la obra para intentar ponerle fin. Y no sólo eso. Ya a mediados de febrero se conocieron los nombramientos de la exministra socialista Beatriz Corredor como presidenta de Red Eléctrica (participada por el Estado) y del exministro de Industria Miguel Sebastián como consejero de Indra.  Pero hay más. Entre los últimos casos de políticos que abandonan la misma para colocarse en consejos de dirección nos encontramos a dos viejos conocidos del PSOE y uno de Podemos.

Los exministros socialistas José Montilla y José Blanco, y uno de los expertos de cabecera del partido morado, Cristóbal Gallego, están estos días completando su fichaje por Enagás. Es cierto que Gallego no ha ocupado nunca cargo en Podemos, por lo que no es una puerta giratoria al uso, pero sí ha sido un referente en la materia energética de Pablo Iglesias y miembro del Observatorio Crítico de la Energía, think tank energético de Podemos.

El caso es que todos ellos van a pasar en los próximos días a disponer de una retribución mínima de 160.000 euros al año, que es el sueldo base de un consejero de Enagás tal y como dispone su memoria anual. Y todos ellos cuentan con el visto bueno del Gobierno. Se puede decir que Iglesias ha pasado en poco tiempo de registrar una proposición de Ley con pena de cárcel para los casos más graves de “puertas giratorias”, a más tarde comprometerse a "regular de manera más efectiva las condiciones de incompatibilidad del desempeño profesional de actividades privadas para los servidores públicos” en su acuerdo de Gobierno con el PSOE, para finalmente respaldarlas. Y tres cuartos de lo mismo en el caso de Pedro Sánchez como se ve en el tuit de más arriba.

Según Enagás, los fichajes están justificados porque a ninguno de los tres "les falta experiencia y conocimiento" del sector energético y aportarán un perfil "adecuado" ante la situación actual por la crisis del Covid-19. El problema es que el perfil es adecuado para los intereses de Enagás, no del conjunto de los españoles, que es a quien se deben los políticos.

¿Qué ocurre para que nadie meta mano a esta situación? ¿Por qué nadie frena esta autopista de conflictos de intereses? Viendo que el organismo regulador es insuficiente para frenar esta sangría y que, cada cierto tiempo le beneficia a un partido u a otro pero todos sacan tajada del tinglado, tal vez lo que hay que hacer es limitar el poder de los políticos para asignar pérdidas y beneficios en gran parte de las áreas que conforman nuestra sociedad. Así nunca podrán hacer favores por los que ser pagados al abandonar sus cargos.

Más historias que te pueden interesar:

Otras historias