Publica o muere… un incentivo para la mala ciencia

El actual sistema de publicación presiona a los investigadores e incentiva la ciencia de poca calidad
El actual sistema de publicación presiona a los investigadores e incentiva la ciencia de poca calidad

Esta semana la revista American Scientist ofrece un artículo de opinión titulado “We’re Incentivizing Bad Science” comparando el actual modelo de investigación científica con la burbuja financiera que vivimos a principios de este siglo. El símil puede resultar exagerado pero los elementos que recoge el texto son tan ciertos como inquietantes. Entre sus líneas podemos encontrar perlas como “no es un problema de fraude científico o mala conducta donde los científicos inventan datos o mienten a propósito; los datos son reales y fueron realmente observados. Sin embargo, el entorno ferozmente competitivo conduce a una publicación apresurada y a un mayor número de trabajos menos rigurosos”.

Es el célebre “publish or perish”, es decir, “publica o perece”, que describe la intensa presión que los investigadores soportan para finalizar y publicar estudios, consiguiendo así tener éxito en su carrera científica. La consecuencia directa de este empuje generalizado hacia la publicación rápida está consiguiendo que los investigadores más cuidadosos y autocríticos, aquellos que dedican más tiempo y recursos en publicar estudios rigurosos y exactos, corran el riesgo de ascender menos, recibir menos recursos y obtener menos reconocimiento por su trabajo.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

El ser humano es, en buena medida, esclavo de las propias estructuras que él mismo crea, y en ciencia muchos ya hablan de “tiranía” en un sistema de publicación que premia al rápido, al prolífico, al que posee docenas de publicaciones.

En los últimos 15 años la publicación de artículos científicos prácticamente se ha doblado, y lo que podría verse como una buena noticia empieza a parecer una verdadera burbuja. De hecho, muchas de las nuevas incorporaciones al tradicional sistema de publicaciones, que en un principio podrían considerarse como positivas, están empezando a mostrar efectos contraproducentes. ¿Realmente necesitamos más de dos millones de artículos científicos cada año o avanzaríamos más rápido con una menor producción pero de más calidad?, es una pregunta retórica, no contesten…

Número de publicaciones científicas (2003-2016) | Fundación Nacional de la Ciencia, Banco mundial de datos.
Número de publicaciones científicas (2003-2016) | Fundación Nacional de la Ciencia, Banco mundial de datos.

Hace un tiempo ya hablé en esta sección del “negocio perfecto de las revistas científicas”, este modelo convencional de publicación, donde el usuario (ya sea un lector anónimo, una Universidad o cualquier otra institución científica) paga por suscripción a esa Revista, ha visto el auge de un modelo diferente (Open Access) donde el acceso es gratuito y el dinero lo pone quien quiere publicar. Por supuesto, este nuevo modelo posee las necesarias garantías de publicación de revisión por pares, pero también es cierto que las revistas de acceso abierto ganan más dinero cuanto más artículos aceptan… la tentación es grande.

Ninguno de los dos sistemas de publicación está libre de fallos o lagunas pero, afortunadamente, el método científico es riguroso y los errores se terminan autocorrigiendo, las conclusiones erróneas se remedian con posteriores estudios más exactos y elaborados… pero esto puede tardar demasiado tiempo. El actual sistema de publicación necesita un nuevo empuje hacia otra dirección, mientras tanto estamos desperdiciando tiempo, recursos, buenos profesionales y, efectivamente, estamos incentivando la mala ciencia, o al menos la ciencia de poca calidad y mucha cantidad.

Más historias que también te pueden interesar:

 

 

 

 

Otras historias