Qué pasa si solo me pongo una dosis de la vacuna del Covid-19 en vez de las dos

Mónica De Haro
·7 min de lectura
La vacuna de Pfizer/BioNTech debe suministrarse dos veces, con 21 días de diferencia, y es después de 7 días cuando se alcanza la inmunización, es decir, a los 28 días del primer pinchazo. (Foto: Getty)
La vacuna de Pfizer/BioNTech debe suministrarse dos veces, con 21 días de diferencia, y es después de 7 días cuando se alcanza la inmunización, es decir, a los 28 días del primer pinchazo. (Foto: Getty)

En un mundo perfecto, todo el mundo tendría que tener acceso a la segunda dosis. Pero cuando se trata de Covid-19, estamos dando bandazos día sí, día también.

“Hasta hace poco, apoyábamos el estricto régimen de vacunas, que requería dos dosis en un mes. Tanto los ensayos clínicos de Pfizer como los de Moderna se llevaron a cabo de esta manera, y las tan publicitadas tasas de eficacia del 95 por ciento se extrajeron de esos ensayos”, explica al Washington Post Robert M. Wachter, presidente del departamento de medicina de la Universidad de California en San Francisco (UCSF).

La actual estrategia es muy lenta

Pero la realidad es diferente. Hay factores que podrían alterar el plan: restricción de oferta, vacunas que llegan con retraso, un plan de vacunación desigual, y permisos y supervisiones que están ralentizando aún más el proceso.

También esperábamos que ya estuvieran disponibles otras vacunas adicionales. Pero solo se están administrando las vacunas Pfizer y Moderna (en Reino Unido también la de Oxford-AstraZeneca) y se están produciendo más lentamente de lo esperado. “Aún más preocupantes son los obstáculos en la distribución que dificultan la vacunación de las personas lo más rápido posible”, añade Wachter.

La enfermera Justine Williams (izquierda) administra una dosis de la vacuna AstraZeneca / Oxford Covid-19 a James Shaw, de 82 años, la primera persona en Escocia en recibir la vacuna. (Foto: ANDY BUCHANAN/POOL/AFP via Getty Images)
La enfermera Justine Williams (izquierda) administra una dosis de la vacuna AstraZeneca / Oxford Covid-19 a James Shaw, de 82 años, la primera persona en Escocia en recibir la vacuna. (Foto: ANDY BUCHANAN/POOL/AFP via Getty Images)

Del ‘refuerzo principal’ a la inmunidad total

Un escenario que ha llevado a algunos científicos ha pedir a los gobiernos que distribuyan dosis únicas de la vacuna contra el Covid-19 después de que una investigación preliminar sugiriera que parecen proporcionar un grado de protección, a pesar de que las farmacéuticas recomiendan dos dosis.

De hecho, Pfizer y BioNTech advirtieron que se requerían dos dosis de su vacuna para una máxima protección contra Covid, y que no tenían evidencia de que la primera dosis sola ofreciera protección después de tres semanas.

Sin embargo, los análisis realizados por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de las vacunas Moderna y Pfizer arrojaron que una sola dosis de cualquiera de ellas parece proporcionar cierta protección contra el coronavirus.

Investigadores encontraron, durante la tercera etapa, antes de su aprobación, que la eficacia de una sola dosis de la vacuna de Moderna está entre el 80 y el 90 por ciento. Por otra parte, científicos encontraron que una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech tiene una efectividad del 70 por ciento en comparación con el 95 por ciento que se logra con dos inyecciones.

Estos datos son tranquilizadores pero confirman que es necesaria una segunda dosis para conseguir la inmunidad. Los de Moderna muestran una sólida respuesta inmune cuatro semanas después de la primera inyección, y la mayoría de los expertos creen que es extremadamente improbable que la inmunidad caiga en picado de alguna manera en la semana ocho o incluso en la semana 12 después de una sola inyección. Otra preocupación es que, con un retraso, algunas personas pueden olvidar recibir su segunda inyección. Se requerirá un esfuerzo para rastrear a las personas y recordarles que lo reciban.

Por otro lado, después de aprobar la vacuna Oxford-AstraZeneca, los reguladores británicos dijeron que tenía una efectividad de cerca del 70 por ciento en las 12 semanas posteriores a la primera dosis, pero según un estudio publicado en The Lancet, una sola dosis tiene una eficacia del 64,1 por ciento, que aumenta al 70,4 por ciento tras la segunda dosis.

Este panorama desigual y confuso está generando mucha controversia sobre la conveniencia de vacunar a más personas solo con una única dosis (ya que las remesas están tardando en llegar mientras el virus y su nueva variante se extiende) o a menos población con las dos dosis.

A este respecto, científicos de Pfizer advirtieron, en un comunicado el 31 de diciembre, que es preciso no confiarse demasiado en que una dosis ofrece la suficiente protección a largo plazo. Señalaron que, "no hay datos" que muestren que la protección después de la primera dosis se mantiene después de 21 días.

“La primera dosis es lo que los científicos llaman el refuerzo principal”, explica la bióloga Natália Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciência, de Brasil. "Es como si le diera un 'impulso inicial' al sistema inmunológico. La segunda dosis genera una mejor respuesta inmunológica".

"Si la segunda dosis de la vacuna fuera superflua y supiéramos que no extendía la duración de la protección, el principio sería proteger a la mayor cantidad de personas y salvar tantas vidas como sea posible", aseguró a la emisora de radio WBUR Barry Bloom, epidemiólogo de la Universidad de Harvard.

A pesar de reducirse la efectividad de la vacuna del 95 al 70 por ciento, y dadas las dificultades de producción y distribución, estamos ante la decisión de asumir un mayor riesgo frente a una posible exposición al virus a cambio de proteger un mayor número de personas, evitando así el avance exponencial de la enfermedad entre la población.

Los expertos aclaran que “no estamos discutiendo en contra de que la gente reciba dos dosis sino que reciba una sola inyección ahora y espere a la segunda”.

LA IMPORTANCIA DEL PASO DE LOS DÍAS TRAS UNA DOSIS

Aunque la primera dosis proporciona ya cierta protección, la segunda actúa de refuerzo y provoca que el sistema inmunitario genere células de memoria de larga duración que circularán por el organismo para protegerlo frente a una eventual infección.

No obstante, también es importante el tiempo que tiene que pasar tras recibir la primera de las dosis, ya que el efecto de la vacuna no es inmediato. De acuerdo con los expertos, incluso si recibes la vacuna, el cuerpo tarda unos días en empezar a construir una respuesta inmune para poder combatir el virus y evitar que te contagies, y es por esto que los médicos recomiendan que no se baje la guardia o se deje de usar mascarilla al recibir una dosis.

Eso explica, por ejemplo, que se produzcan casos de personas infectadas aún habiéndose puesto la primera dosis, independientemente de su eficacia. Es lo que ha ocurrido en el geriátrico Domusvi de Costa d'en Blanes, en el municipio de Calvià (Mallorca), aislado por la Conselleria de Salud tras detectarse 55 casos positivos de covid-19 entre los residentes y 6 contagios entre los trabajadores.

El brote se ha producido después de haber iniciado la vacunación con la primera dosis el pasado 30 de diciembre. Desde el Servicio de Salud de Islas Balears (IB-Salut) han precisado que este brote no tiene nada que ver con el proceso de vacunación.

“Entra dentro de la normalidad que pueda aparecer un brote después de la vacunación, pues el proceso de inmunización es progresivo y por ello la respuesta frente al virus no se adquiere hasta una semana después de la administración de la primera dosis”, ha explicado la Conselleria en un comunicado.

Además, han avanzado que esperan que les puedan inyectar la segunda dosis de la vacuna, ya que esperan que para entonces ya hayan superado el virus; entre la primera y la segunda dosis tienen que pasar 21 días.

De hecho, tal y como explicaba Wachter en su artículo, “la segunda inyección agrega una medida de efectividad y probablemente hace que la inmunidad derivada de la vacunación sea más duradera”. Sin esa segunda dosis, el riesgo de infección permanece.

“Por eso abogamos por que se retrase, no que se elimine por completo. Y se puede argumentar que para los grupos con mayor riesgo de exposición (como los sanitarios) y de muerte (mayores de 75 años), es razonable ceñirse a la estrategia temprana de la segunda dosis. Pero para todos los demás, la estrategia de aplazamiento tiene sentido”, concluye.

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