Quién es Luis Fernando Camacho, el ultraderechista tipo Bolsonaro que ha echado a Evo Morales en Bolivia

Evo Morales ya es historia de Bolivia. Su dimisión, forzada por el Ejército tras unas elecciones fraudulentas, pone fin a una etapa de casi 14 años de Gobierno en los que han mejorado numerosos indicadores sociales como la pobreza extrema, la desocupación o el analfabetismo, pero que también se ha caracterizado por el nepotismo, el individualismo y el autoritarismo.

Las causas de la caída de este líder indígena son variadas (la presión de la calle, la intervención de los militares…), pero hay una figura que está emergiendo con fuerza en los últimos días y que también tiene mucha responsabilidad. Es la de Luis Fernando Camacho, que ya se ha ganado el sobrenombre del ‘Bolsonaro boliviano’, tal y como cuenta BBC Mundo.

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El líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho es escoltado por policías luego de entregar la carta de renuncia al presidente de Bolivia, Evo Morales, este domingo en La Paz (Bolivia). EFE/Martin Alipaz
El líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho es escoltado por policías luego de entregar la carta de renuncia al presidente de Bolivia, Evo Morales, este domingo en La Paz (Bolivia). EFE/Martin Alipaz

Tiene 40 años y era un rostro poco conocido en el país andino hasta hace pocos meses, pero los acontecimientos de las últimas semanas le han aupado a la primera línea. Es el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, una institución que siempre ha gozado de mucho poder en la ciudad más poblada del país (más incluso que la capital La Paz) y que tradicionalmente ha sido bastión de la oposición, actuando como contrapeso al Gobierno.

Hijo de empresarios, Camacho representa perfectamente ese discurso populista que se ha impuesto en los últimos años en América Latina. Profundamente católico (suele lucir elementos religiosos en sus proclamas) ha sido capaz de conectar con las élites en un argumentario en el que no faltan el racismo, el odio de clase y la provocación.

Gracias a esas similitudes con el presidente brasileño es por lo que se ha ganado el apelativo. Las ONG’s no dudan en calificar sus ideas como de ultraderecha , al tiempo que le definen como machista y misógino.

Tras las elecciones del 20 de octubre, los políticos opositores, encabezados por Carlos Mesa, cuestionaron los comicios y los resultados y pidieron una segunda vuelta. Pero Camacho fue más allá. Él exigió la renuncia de Morales, llegando a redactar incluso una carta de dimisión para él. Su siguiente decisión fue crucial. Decidió ir a La Paz para entregar la misiva directamente en las manos del presidente.

Evo Morales se exilia en México. (Mexico's Foreign Minister via AP)
Evo Morales se exilia en México. (Mexico's Foreign Minister via AP)

Símbolo de las protestas

Cuando finalmente llegó a la capital fue recibido por miles de manifestantes. Se acababa de convertir en el símbolo de las protestas y las multitudes le aclamaban como representante del descontento popular. Los grandes líderes políticos opositores se habían quedado fuera de juego por su tardanza en reaccionar.

Camacho incluso se permitió el lujo de entrar en el Palacio de Gobierno de La Paz y dejar allí una Biblia pocos minutos antes de la marcha de Morales. Estos pequeños gestos simbólicos son muy aclamados por sus cada vez más seguidores, pero él sigue insistiendo en que la presidencia no es su siguiente paso.

Pese a que cada vez hay más voces que lo piden, lo cierto es que asegura que no será candidato y que cuando termine su labor en los organismos cívicos volverá a sus negocios. Pero su liderazgo ha sido capaz de unir a la oposición y está por ver si declina un posible ofrecimiento.

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