Este sería el presidente de EEUU si se votara como en España

Asier Martiarena
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El sistema electoral estadounidense se conoce como el de 'Winner takes all', el ganador se lo lleva todo. Photo: Chris Tuite/ImageSPACE/MediaPunch /IPX
El sistema electoral estadounidense se conoce como el de 'Winner takes all', el ganador se lo lleva todo. Photo: Chris Tuite/ImageSPACE/MediaPunch /IPX

El ‘trumpismo’ tiene en Vox a su alumno aventajado en Europa. Aunque no por ello España es el país ideal para el populismo del candidato republicano. Porque, de haberse celebrado las elecciones estadounidenses bajo el sistema electoral vigente en España, Trump habría perdido las elecciones el mismo domingo. Vamos, que no habría habido programas maratonianos en las televisiones, ni denuncias por el recuento del voto por correo ni demás sainetes impropios de la principal democracia participativa del mundo. Porque Biden hubiera sumado ya al menos 278 votos electorales.

Esto es así porque, al contrario que en España, Francia, Finlandia o Argentina donde rige la ley d'Hont, el sistema electoral estadounidense se basa en las mayorías y se conoce como ‘winner takes all’. Es decir, quien saca más votos en cada estado se lleva todos los representantes. Por eso existe esa pelea por contar (en el caso de Joe Biden), o no contar (en el caso de Donald Trump), todo el voto por correo. Ganar por un solo voto puede suponer una ventaja enorme en los estados en los que más votos electorales hay en juego.

Para entenderlo mejor basta con poner de ejemplo lo que sucede en España. Tomando los resultados de Madrid en las últimas elecciones generales, pero usando el sistema norteamericano, el PSOE hubiera obtenido los 37 escaños en juego al superar al PP en 70.000 votos, a Vox en 300.000 y a Unidos Podemos en 500.000. Sin embargo, el reparto real fue de 10 escaños para los socialistas, 10 para los populares, 7 para la extrema derecha y 5 para la coalición morada.

O en Galicia, en donde el PP se llevó 10 de los 23 escaños en juego. Si Galicia fuera Wisconsin, Casado hubiera sumado 23 escaños más.

Por tanto, de votarse como en España dividiéndose el botín en base al porcentaje de votos en cada estado, Biden hubiera sacado 18 en Texas, 14 en Florida o 10 en Pensilvania. Bastantes más de los que hubiera perdido en California, Nueva York o Illinois, por poner unos ejemplos. De ahí los 278 votos electorales que le hubieran permitido proclamarse vencedor el mismo martes por la noche y que aún no ha podido ser confirmada 72 horas después.

Como ven el sistema no solo premia al más votado, sino que, además, ignora cualquier fuerza minoritaria. Este es el motivo por el que en Estados Unidos no hay hueco más que para los dos partidos mayoritarios. Por eso nunca conocemos la identidad de ningún otro candidato salvo la exótica aventura del rapero Kanye West, a quien se le conoce más por ser la pareja de Kim Kardashian que por sus postulados políticos. Se puede decir que Estados Unidos es el bipartidismo más extremo que hay. Más aún porque el famoso ‘winner takes all’ no presenta incentivos ni margen para que los partidos negocien o busquen consensos políticos.

Pero aún hay más diferencias entre Estados Unidos y España ya que quien ocupa el despacho oval de la Casa Blanca no solo es el jefe del Estado, sino que también es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (dos cargos que en España le corresponden al Rey) y el jefe del Gobierno. Y tiene capacidad de vetar leyes aprobadas en el Congreso.

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