Rafa Nadal no le debe nada a España a estas alturas

  • ¡Vaya!
    Se ha producido un error.
    Vuelve a intentarlo más tarde.
·5 min de lectura
  • ¡Vaya!
    Se ha producido un error.
    Vuelve a intentarlo más tarde.
Spain's Rafael Nadal returns the ball to Argentina's Juan Martin Del Potro during their men's singles semi-final tennis match at the Olympic Tennis Centre of the Rio 2016 Olympic Games in Rio de Janeiro on August 13, 2016. / AFP / Luis Acosta        (Photo credit should read LUIS ACOSTA/AFP via Getty Images)
LUIS ACOSTA/AFP via Getty Images

Hay un momento en el que hay que dejar que nuestros ídolos vuelen. Un momento de empatía, de comprensión, que vaya más allá de nuestra propia conveniencia. Nos han hecho tan felices que, cualquier cosa que decidan, nos parecerá bien. Por ejemplo, no ir a los Juegos Olímpicos, como dejó caer esta semana Rafa Nadal. Sin llegar a descartar su presencia, la batería de eufemismos que utilizó Rafa en su respuesta -"no sé aún cuál será mi calendario", "tengo que mirar por mi salud"- parecen preparar al terreno ante una posible negativa a competir en Tokio. Una negativa, por lo demás, perfectamente comprensible.

En el terreno tenístico, los Juegos Olímpicos no aportan demasiado a Rafa Nadal: ya ha sido oro en individuales y en dobles. A los 35 años, y con un cuerpo habitualmente exigido al máximo, es normal que centre sus esfuerzos en los grandes torneos que le permitan agrandar su leyenda. Echando un vistazo al calendario ATP nos encontramos con que el torneo olímpico se disputará del 23 al 30 de julio, es decir, dos semanas después del final de Wimbledon y un mes antes del inicio del US Open. El encaje no puede ser peor: Rafa llegaría tras disputar dos Grand Slams -añadan Roland Garros en junio- y justo antes de empezar la gira americana que conduce a un tercero.

Tiene que cambiar de continente y de superficie tres veces en seis semanas y eso no es fácil, ni física ni mentalmente. Aparte, en superficie rápida, sus posibilidades en Tokio no son mayores que las de muchísimos otros contrincantes. ¿Irse a Japón una semana antes, cumplir todos los requisitos sanitarios, castigar su cuerpo y alejarse de su familia para que en primera ronda te elimine un John Isner o un Alex de Miñaur? Es lógico que Rafa tenga dudas. El esfuerzo es enorme y la recompensa, muy escasa. Una segunda medalla de oro, estupendo. Ni siquiera sería el primero en conseguirlo, pues Andy Murray ya ganó en 2012 y 2016. No digo que no sea relevante, digo que no es comparable en este momento de su carrera con lo que supondría ganar en Nueva York por quinta vez.

TOPSHOT - Spain's flag bearer Rafael Nadal leads  the delegation during the opening ceremony of the Rio 2016 Olympic Games at the Maracana stadium in Rio de Janeiro on August 5, 2016. / AFP PHOTO / Leon NEAL        (Photo credit should read LEON NEAL/AFP via Getty Images)
LEON NEAL/AFP via Getty Images

En el apartado simbólico, Nadal ya ha sido abanderado, que es lo más grande que le puede pasar a un deportista. Lo fue en 2016 tras haber tenido que renunciar en 2012 por lesión. Ese sueño ya está cumplido. Defendiendo los colores de España, Nadal ha participado en cinco de las Copas Davis que ha ganado nuestro país, con quince años de diferencia entre la primera y la última. Es cierto que Nadal ha tenido cierta tendencia al escaqueo en algunas eliminatorias clave, pero, ¿quién, en la élite, no ha mirado a otro lado o ha alegado alguna molestia para ahorrarse un viaje a Kazajistán? Mucho se le criticó a Rafa que no hiciera el esfuerzo por competir en Mar del Plata en 2008, cuando era el número uno del mundo, pero Nadal había estado ya en cuartos ante Alemania y en semifinales ante EEUU. Esa Copa le pertenece tanto como a los Verdasco, López, Ferrer y compañía.

En resumen, no sería justo apelar al "patriotismo" de Nadal para obligarle a centrar su calendario en defender a España en una competición que nunca se ha llevado bien con el tenis profesional. Si le apetece, si le cuadra, si se ve bien y competitivo, estupendo que participe. Igual que decíamos antes que en pistas rápidas su vulnerabilidad es cada vez mayor, también es justo decir que, salvo Novak Djokovic, tampoco se vislumbra un dominador que no esté al alcance de una buena versión de Rafa. El asunto es que no se le puede obligar. No se puede reprochar a alguien que ha ganado todo lo que ha ganado defendiendo su bandera que siga dejándose el alma y el cuerpo en ganar más, más y más.

Como será la cosa con Tokio 2020, que a estas alturas no sabemos ni si participará Roger Federer (de hecho, siendo estrictos, no deberíamos dar por hecho siquiera que vaya a haber Juegos, en medio de una pandemia y con una fortísima oposición entre la ciudadanía japonesa). Federer siempre soñó con ganar el oro en individuales y siempre se quedó corto: perdió el bronce en 2000 cuando apenas tenía 19 años y solo pudo conseguir la plata en 2012, en su jardín de Wimbledon, pocas semanas después de levantar el trofeo por séptima vez como campeón del grand slam con más pedigrí del calendario. A Federer, además, le patrocina Uniqlo, marca japonesa que, de momento, le está pagando una pasta por recuperarse de una lesión que se nos está haciendo eterna.

Si los Juegos Olímpicos, como la Copa Davis, son a menudo una distracción dentro del calendario habitual de los tenistas de élite, este año la cosa está más complicada que nunca. Tests, cuarentenas, vigilancia constante, cambio de zona horaria, de superficie... someterse a todo eso para solo una intensa semana que puede acabar en cualquier momento no es fácil. En muchos deportes, el verano es un momento de calma. En tenis, es todo lo contrario, y más con el retraso este año de Roland Garros para poder meter más público. Del 30 de mayo al 12 de septiembre, se celebran tres torneos de Grand Slam, dos Masters 1000, una gira de hierba, otra de cemento... y unos Juegos Olímpicos. Hay que elegir, sobre todo a determinadas edades. Si Rafa elige evitar Asia y centrarse en el resto, nadie podrá reprocharle nada.

Otras historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente