La reacción del Manchester City es fruto del gran trabajo de un Guardiola que quiere la Champions League

Estefanía Ramos
·2 min de lectura

Pep Guardiola quiere ampliar su leyenda en el Manchester City llevando al equipo inglés a la primera final de la Champions de su historia y en París demostró por qué lleva años en la cima de los mejores entrenadores del mundo.

El City se fue perdiendo al descanso, pero en esos 15 minutos la mano mágica de Guardiola le dio la vuelta a lo que habíamos visto en la primera parte. Unos cambios de posición sobre el terreno de juego y unas palabras de comprensión hacia sus jugadores en el vestuario y el City se transformó en otro equipo.

La reacción de los ingleses en la segunda mitad está siendo algo admirado por todo el mundo del fútbol, fue la reacción de un equipo que quiere ser campeón. Pocas veces se ha visto una semifinal como esta, con el City ahogando al PSG en su propio campo durante 45 minutos hasta culminar la remontada que les sitúa un pasito más cerca de esa ansiada final de Champions. El City fue una apisonadora y el fútbol y la intensidad que desplegaron en la segunda mitad fue simplemente descomunal. El equipo funcionó a la perfección, como un reloj suizo que tiene todos sus engranajes en posición y con un maestro de ceremonias que dirigió a su equipo con sumo acierto.

Borussia Dortmund v Manchester City - UEFA Champions League Quarter Final 1: Leg Two | Frederic Scheidemann/Getty Images
Borussia Dortmund v Manchester City - UEFA Champions League Quarter Final 1: Leg Two | Frederic Scheidemann/Getty Images

Mérito de los jugadores pero sobretodo mérito del entrenador que, según sus propias palabras, supo entender a sus futbolistas y la presión que sentían en ese momento ante la posibilidad de alcanzar la final. Precisamente si Guardiola lleva tantos años en la cima y es uno de los mejores entrenadores del mundo no es sólo por la inmensa cantidad de títulos que ha logrado sino porque es capaz de entender lo que necesita su equipo y corregir los errores. El técnico español se echó toda la presión y la responsabilidad a sus espaldas para que sus jugadores estuviesen más liberados y pudieran desplegar su fútbol con total normalidad, y así fue.

En partidos como ese es dónde se ve a los grandes campeones. Guardiola es un ganador nato, sólo hay que ver el palmarés que tiene a sus espaldas y el City es un equipo que no se conforma con haber ganado la Copa de la Liga y estar a punto de sumar otra Premier. Ambos quieren la Champions y la reacción que tuvieron ayer sólo es un aviso de que este equipo va a por todas.

¡No te olvides de seguirnos también en nuestra cuenta de Instagram, 90min_es, y nuestra cuenta de Twitter, @90minespanol!