Cuando el gol es el problema del Real Madrid pese a meter tres

Arranca el año 2020 y lo que no ha cambiado, ni cambiará nunca, en este Real Madrid es la alta exigencia que hay. Así, pese al 0-3 en un campo tan complicado como el del Getafe, hay que señalar que el resultado no refleja fielmente lo sucedido en el Coliseum y que hay muchas cosas por mejorar en el equipo blanco.

Independientemente de que el mejor del partido fuera Courtois, que hace ya tiempo que demuestra por fin es el portero que maravilló en el Atlético y que fue el mejor del último Mundial, quizás el gran pero de este equipo sigue siendo el gol. ¿Se puede achacar como gran defecto a un equipo que acaba de meter tres tantos a otro que iba sexto que el problema es la falta de pólvora? Sí, se puede.

El encuentro dejó un dato de lo más curioso y, a la vez, revelador: Varane es (siempre que se le conceda el primer tanto ante el Getafe) el segundo máximo goleador en Liga del Real Madrid, empatado con Sergio Ramos y Modric. Por delante, solo Benzema, que es el único anotador fiable del equipo.

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La falta de una segunda espada en ataque es el gran problema de un Real Madrid que sigue muy sólido en su juego y con una fiabilidad defensiva más que sorprendente. Courtois es el actual Zamora de la competición, un galardón que no se lleva un portero merengue desde hace una docena de años.

Vinícius se lamenta tras fallar una ocasión (REUTERS/Juan Medina).
Vinícius se lamenta tras fallar una ocasión (REUTERS/Juan Medina).

Dos mano a manos clarísimos erró el Real Madrid en el Coliseum. El primero, de un jugador del que ya son conocidos sus problemas, un Vinícius que se atora cada vez que está cerca de marcar. Esta vez fue un mal control y una definición errática la que le dejó sin marcar. Algo mejor lo hizo Bale, pero al galés le ganó la partida David Soria.

Lo de Getafe no fue más que un espejo de lo que les sucede a ambos jugadores, uno (el brasileño) negado y el otro en una mala racha que dura ya más de tres meses. Bale se quedó tras un verano convulso y está teniendo minutos y la confianza de Zidane, pero el galés no responde y el equipo lo echa de menos.

¿Cuál es la solución entonces? La esperanza de futuro es Hazard, del que se esperan goles y asistencias futuras, pero para el hoy, empezando por la Supercopa, no hay otra que esperar a que se pongan las pilas los goleadores, pues el balón parado no va a llegar siempre al rescate. El primer título no va a caer sin meter goles, igual que no se ganó en el Camp Nou. Así, me temo que lo que queda ahora es esperar a que Bale, Vinícius y Rodrygo den el paso adelante necesario o todo quedará fiado a Benzema y la fortuna.

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