Paso a paso para hacer unas alitas de pollo sanas y muy sabrosas

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Llevamos casi tres meses alejados de los bares casi por completo. Y en los bares hay mucho más que cañas de cerveza y vinos: también hay raciones, esas que ahora mismo están bajo sospecha por si compartir comida del mismo plato puede ser algo que no podamos hacer de ahora en adelante... Y una de esas raciones que llevamos tiempo sin catar por motivos obvios son las alitas de pollo. Hay bares que son mundialmente conocidos por ofrecer unas alitas de pollo de escándalo y hace demasiado que no las catamos... así que nos pusimos manos a la obra en casa para hacer nuestra propia versión. Y el resultado fue muuuy bueno. Os contamos aquí lo que hicimos para lograr unas alitas de escándalo y, además, un poco más sanas, ya que no van fritas, sino al horno.

Las alitas de pollo al horno quedan estupendas. Foto: Javier Sánchez
Las alitas de pollo al horno quedan estupendas. Foto: Javier Sánchez

Ingredientes (para 4 personas)

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15 alitas de pollo (que serán 30 trozos)

40 gramos de harina de maíz

Un vaso de aceite de oliva

Dos dientes de ajo

Dos cucharadas de pimentón

Dos cucharadas de romero

Sal

Zumo de limón

Preparación:

Lo primero que hicimos fue pedirle al carnicero que nos cortara cada una de las alitas por la articulación, de modo que quedan divididas en dos partes, la de la primera falange y la de la segunda. Es mejor que las traigáis ya cortadas a no ser que tengáis un cuchillo de carnicero en casa. De esta manera, el corte será totalmente limpio y evitaréis desgarrarlas. Podéis desechar la punta del ala porque apenas tiene carne y está muy pegada al hueso, con lo que cuál es más difícil de comer. Eso sí, también podéis guardarlas para hacer un caldo de pollo porque es una parte con mucho colágeno.

Vale, ya tenemos nuestras alitas. Las reservamos y ahora vamos con el mejunje. Mi intención era darles un toque crujiente, pero sin pan rallado, puesto que no van a ir fritas sino al horno. Lo que hice fue machacar dos dientes de ajo en el mortero con un poco de sal y en el mismo mortero añadí el aceite de oliva. Por otro lado, junté en una fuente la harina con el pimentón y el romero. Fui vertiendo poco a poco el aceite de oliva, el ajo y la sal en la fuente y mezclando hasta conseguir un engrudo homogéneo. Tiene que quedar de un color rojizo: eso es lo que nos va a aportar el pimentón.

Las alitas de pollo, un clásico de bar que puedes preparar en casa. Foto: Getty Creative
Las alitas de pollo, un clásico de bar que puedes preparar en casa. Foto: Getty Creative


Una vez que tenía el mejunje, mi problema era como conseguir que las alitas se embadurnaran bien y quedaran totalmente pringadas por todas partes. Para evitar que todo el pringue acabara por mis menos, vertí el engrudo en una bolsa de plástico grande y metí dentro las alitas para removerlas y que se empapara bien. Es decir, apliqué mi técnica habitual para rebozar los calamares a esta receta. Una vez que comprobé que todas estaban bien untadas. Las dejé en la bolsa a temperatura ambiente durante una media hora para que los sabores se asentaran.

Llega el momento del horno. Lo primero que hice fue precalentarlo a unos 200 grados durante unos 15 minutos. A continuación, forré la bandeja con papel de horno y coloqué mis alitas extendidas. Es mejor hacerlo así que amontonarlas en una fuente para que queden separadas y se hagan todas por igual. A continuación, les exprimí el zumo de un limón por encima. Este truco ayudará a que queden más crujientes.

Lo que hay que hacer ahora es dejar la bandeja a la mitad y hornearlas a la misma temperatura durante unos 20 minutos. En ese momento, en el que ya estarán doradas, las sacamos, les damos la vuelta y les damos otros 20 minutos. Lo que nos interesa es que se queden churruscaditas. Las sacamos y ya están listas para comer. ¡Ojo, que queman!

Tip extra: Si queremos una guarnición buenísima, podemos hacer unas patatas gajo embadurnadas en el mismo pringue que las alitas. Con tres patatas hermosas tendremos suficientes. Las lavamos bien, las cortamos con piel y las pasamos por la bolsa. Hay que ponerlas en otra bandeja, también con papel de horno, y darles unos 10 minutos más por cada cara para que queden perfectas. Serán el acompañamiento ideal.

¿Que las queréis preparar fritas? Aquí tenéis este vídeo donde se explica cómo hacerlas.

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