El deporte loco mezcla de lucha y baloncesto que te ha llegado al móvil en las últimas horas

Luis Tejo
·5 min de lectura
Una escena habitual en un partido de regball. Foto: regbol.ru
Una escena habitual en un partido de regball. Foto: regbol.ru

Internet es un lugar extraño en el que en ocasiones ocurren cosas difíciles de explicar. Como por ejemplo, el concepto de lo viral. De repente algo cae en gracia y se empieza a compartir masivamente. No importa que ni sea nuevo ni se trate de nada tan importante como para cambiar la historia de la humanidad: consigue convertirse en el tema del momento y hasta tu abuela acaba hablando del asunto.

Algo así le ha ocurrido al regball, un curiosísimo deporte procedente de Rusia que desde ayer mismo está en boca de medio mundo. Esta mezcla peculiar de baloncesto y lucha grecorromana protagoniza un vídeo que, a través de Twitter y WhatsApp, está saltando de teléfono en teléfono. Seguro que tú también lo has recibido... y si no, aquí lo tienes:

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Parece una locura pero es completamente real. Esto no es un espectáculo puntual para la diversión del público, sino que existe de verdad, se compite con seriedad y hasta hay competiciones organizadas y una federación nacional que regula todos los aspectos del juego. Eso sí: que sepamos, de momento no se ha extendido mucho más allá de los dominios de Putin. Aseguran que también se juega en naciones vecinas como los hermanos bielorrusos, Ucrania, Moldavia, Estonia, Transnistria o incluso Francia u Holanda, pero no hemos encontrado referencias al respecto.

Es más difícil nombrar a este deporte que practicarlo. Porque la web oficial transcribe su denominación de muchas maneras: regbol, rebol, regale, regola, regby... todas esas variantes se pueden encontrar para transliterar el original cirílico "регбол". Pronúncialo como te apetezca, porque hablamos siempre de lo mismo: una forma de basket en la que vale (casi) todo para frenar al contrario.

Literalmente es justo eso: dos equipos se meten en una cancha de baloncesto para jugar un partido normal... excepto por el detalle de que, mientras Gasol y compañía ven muy limitado el contacto físico que pueden tener con sus oponentes, aquí desaparecen la mayoría de las restricciones. No se permiten ni golpes por la espalda, ni dar patadas (incluyendo zancadillas) ni "provocaciones obvias a la colisión", pero sí se puede agarrar, empujar y derribar al oponente, tenga el balón o no. Siempre de forma respetuosa, porque está prohibidísimo cualquier insulto o agresión verbal: el infractor se arriesga a una expulsión temporal de cinco minutos o a una descalificación definitiva, según la gravedad.

El objetivo es el de siempre: hacer pasar la pelota por el aro para sumar puntos. Aunque, más allá de la permisividad con la fuerza, hay alguna otra diferencia. Por ejemplo, desaparece el concepto de "pasos" y la obligatoriedad de botar: el jugador que tiene la pelota puede mantenerla agarrada y correr con ella cuanto quiera, como en rugby, desplazándose en cualquier dirección (tampoco hay "campo atrás"). Otra variación fundamental es que no juegan cinco jugadores por bando, sino siete. Como casi todo lo que se considera falta desaparece, tampoco hay tiros libres. Y por supuesto, la seguridad es importante: no es obligatorio pero sí se recomienda encarecidamente el uso de casco, coderas y rodilleras, sobre todo en categoría juvenil.

Por lo demás, la pista tiene las dimensiones reglamentarias que establece la FIBA y se juega en dos tiempos de 20 minutos, con descanso de cinco. Eso en la versión estándar, porque se ha creado también una variedad de playa que se disputa sobre arena, en cuatro tiempos de cinco minutos. En la costa de San Petersburgo es especialmente popular durante los veranos.

Tan curioso juego no es, ni mucho menos, un invento nuevo. La federación data sus orígenes hace unos treinta o cuarenta años (no se conoce la fecha exacta), como un tipo de entrenamiento para los competidores de lucha libre y grecorromana. Ambas modalidades forman parte del programa olímpico y tienen mucha afición tanto en Rusia como en muchos otros países de su área de influencia.

Si lo prefieres, también hay una versión veraniega para jugar en la playa. Aunque siendo Rusia, eso no necesariamente significa que haga calor y haya sol. Foto: regbol.ru
Si lo prefieres, también hay una versión veraniega para jugar en la playa. Aunque siendo Rusia, eso no necesariamente significa que haga calor y haya sol. Foto: regbol.ru

Lo que empezó siendo una técnica improvisada para aportar un extra de diversión a las prácticas de los púgiles fue con el tiempo consolidándose como deporte de pleno derecho. El primer torneo formal registrado se celebró en 1998 en la ciudad de Perm, a unos 1.200 kilómetros al este de Moscú; durante los festejos por el 275º aniversario de la fundación de la urbe se organizó una prueba que acogió a representantes de las principales localidades de toda Rusia. Al año siguiente se fundó la federación nacional y se empezó a disputar el campeonato estatal aún vigente, en el que participan más de veinte equipos. Las regiones donde más ha triunfado son la misma San Petersburgo y la república autónoma de Chuvasia, un territorio a orillas del Volga también al oriente de la capital.

Los fanáticos de este deporte aseguran que es "dinámico y espectacular" porque combina el ritmo vertiginoso y las tácticas del baloncesto con la potencia y habilidad necesarias para el combate, dando la misma importancia a ambas componentes. No obstante, no ha olvidado sus orígenes como forma de entrenamiento para luchadores. De hecho, una figura célebre como Aleksandr Karelin, tres veces campeón olímpico de grecorromana, fue practicante ávido de regball y todavía hoy, a sus 57 años, participa en partidos amistosos cuando tiene ocasión. Asimismo, agencias de guardaespaldas y vigilantes de seguridad han incluido este juego en sus rutinas habituales de ejercicio.

¿Te animas a practicar el regball? Los que ya juegan aseguran que es divertidísimo y ni mucho menos tan violento como puede parecer. Si te atreves, estarías entre los pioneros: no se conoce ningún club dedicado a esta disciplina en España o en ningún otro país hispanohablante. ¡Serías al instante el campeón nacional y probablemente hablaríamos de ti en Yahoo Deportes!

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