Reino Unido y Australia se suman al boicot de EE. UU. de los Juegos Olímpicos de Invierno en China

·4 min de lectura
El primer ministro británico, Boris Johnson (derecha), junto a su homólogo australiano, Scott Morrison (izquierda). (Foto: Reuters)
El primer ministro británico, Boris Johnson (derecha), junto a su homólogo australiano, Scott Morrison (izquierda). (Foto: Reuters)

Ningún funcionario o ministro asistirá a los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín, por lo que efectivamente habrá un boicot diplomático británico a la cita deportiva, dijo el miércoles el primer ministro Boris Johnson al parlamento.

Australia también se unirá a Estados Unidos en su boicot diplomático a los Olímpicos de Invierno, según declaró el el primer ministro del país, Scott Morrison, mientras otros aliados sopesaban medidas similares para protestar por el historial en materia de derechos humanos de China.

La Casa Blanca anunció el lunes que funcionarios del gobierno de Estados Unidos boicotearán los Juegos de Invierno por las "atrocidades" de China en materia de derechos humanos, aunque la medida permite que los atletas estadounidenses viajen para competir. 

Al ser consultado por dos legisladores en el Parlamento si Gran Bretaña seguiría su ejemplo, Johnson dijo: "Habrá efectivamente un boicot diplomático a los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín, no se espera que asistan ministros ni funcionarios". 

"No creo que los boicots deportivos sean sensatos y esa sigue siendo la política del gobierno", añadió Johnson.

China respondió a Estados Unidos y les advirtió que "pagarán el precio" de su decisión y aseguró que tomará contramedidas en respuesta, pero no dio detalles.

El primer ministro australiano dijo que la decisión se debe a las dificultades encontradas por Australia para reabrir los canales diplomáticos con China a fin de discutir los abusos de los derechos humanos en la lejana región occidental de Xinjiang, así como a las medidas de Pekín contra las importaciones australianas.

Al anunciar la decisión, Morrison dijo que Pekín no respondió a varias cuestiones planteadas por Canberra, incluidas las acusaciones de abusos de derechos.

"Por tanto, no es sorprendente que los miembros del Gobierno australiano no vayan a China para esos Juegos", dijo Morrison a los periodistas en Sídney. No obstante, los atletas australianos sí asistirán a la competición.

China ha negado cualquier infracción en Xinjiang y ha dicho que las acusaciones son inventadas.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, dijo en una sesión informativa diaria celebrada en Pekín que los políticos australianos se dedican al "postureo político".

"Si vienen o no, a nadie le importa", añadió.

El Comité Olímpico Australiano dijo que el boicot no tendrá ningún impacto en los preparativos de sus atletas para los Juegos, que se celebran del 4 al 20 de febrero, y añadió que las "opciones diplomáticas" son asunto de los Gobiernos.

Otros aliados de Estados Unidos todavía no se han decidido sobre la posibilidad de sumarse al boicot.

Japón está estudiando la posibilidad de no enviar a miembros de su gabinete a los Juegos después de que Estados Unidos anunciara su boicot diplomático, según afirmó el diario Sankei Shimbun, citando fuentes gubernamentales no identificadas.

Un representante de la oficina presidencial de Corea del Sur dijo que el país no está considerando actualmente un boicot diplomático.

Los Juegos de Invierno comenzarán unos seis meses después de que concluyeran los de verano de Tokio, tras un año de retraso por la pandemia de COVID-19.

"Siempre pedimos el mayor respeto posible y la menor interferencia del mundo político", dijo Juan Antonio Samaranch, que dirige el panel de coordinación del Comité Olímpico Internacional para el evento de Pekín.

"Tenemos que ser recíprocos. Respetamos las decisiones políticas que toman los organismos políticos".

Estados Unidos tiene previsto organizar los Juegos Olímpicos de verano de 2028 en Los Ángeles y se está preparando para presentar su candidatura a los de invierno de 2030 en Salt Lake City.

El boicot diplomático estadounidense, alentado desde hace meses por algunos miembros del Congreso de Estados Unidos y grupos de defensa de los derechos humanos, se produce a pesar de un esfuerzo por estabilizar los lazos entre ambas naciones, tras una reunión por vídeo celebrada el mes pasado entre el presidente estadounidense, Joe Biden, y el presidente chino, Xi Jinping.

LA ÚNICA OPCIÓN

Si otros países no acaban por unirse al boicot se socavaría el mensaje de que los abusos de los derechos humanos por parte de China son inaceptables, dijo Bonnie Glaser, experta en China del German Marshall Fund estadounidense.

"La única opción de la que disponemos realmente es intentar que el mayor número de países posible se una a nosotros en esta coalición", declaró Glaser en una audiencia celebrada en el Congreso estadounidense el martes.

Los lazos entre Australia y su principal socio comercial, China, están en horas bajas después de que Canberra prohibiera la participación de la china Huawei Technologies en su red de banda ancha 5G en 2018 y solicitara una investigación independiente sobre los orígenes del Covid-19.

Pekín respondió con aranceles a productos básicos australianos como la cebada, la carne de vacuno, el carbón y el vino.

VIDEO: Banda de ladrones ataca a dos motociclistas y les quita hasta los cascos

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente