Los atroces momentos que dieron origen a la revolución de mujeres en México

(Photo by Eyepix/NurPhoto via Getty Images)
(Photo by Eyepix/NurPhoto via Getty Images)

Por Estefanía Camacho Jiménez y María Fernanda Ruíz/ESPECIAL-. México vive su peor momento en la crisis de la violencia contra las mujeres y niñas. En tan solo cuatro años, la cifra de asesinatos de mujeres con dolo y de feminicidios subió de 2 mil 161 en 2015 a 3 mil 825 en 2019, es decir 177 por ciento más y cada año con tendencia al alza, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF).

En México no todos los asesinatos de mujeres con dolo son investigados como feminicidios -el asesinato de una mujer o niña por el simple hecho de serlo- ni son investigados con perspectiva de género, a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo ordena así desde 2015.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

En febrero de 2020, dos casos de feminicidios y su cobertura mediática fueron la razón por la cual cientos de mujeres se movilizaron en protesta para exigir medidas al gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El presidente de México presume que tiene un gobierno paritario con una legislatura que cumple con la cuota de género y que aboga por los derechos humanos. Sin embargo, las declaraciones que da AMLO sobre el tema son machistas, fuera de la ley o ignoran el problema.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, frente a la imagen de un boleto de lotería con el avión presidencial, durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el viernes 7 de febrero de 2020, en la Ciudad de México. (Foto: Presidencia)
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, frente a la imagen de un boleto de lotería con el avión presidencial, durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el viernes 7 de febrero de 2020, en la Ciudad de México. (Foto: Presidencia)

Así lo probó el 3 de marzo cuando en su conferencia diaria matutina anunció que la venta de boletos para la rifa del avión presidencial -un tema que tiene pendiente desde su campaña presidencial- la haría el 9 de marzo. Es el mismo día que las mexicanas organizan un paro nacional masivo con un impacto que no se había registrado antes. Previo a la huelga, se anunciaron más protestas en todo el país con motivo del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo.

Mujeres se manifestaron afuera del departamento al norte de la Ciudad de México en donde Erick Castillo "N" de 46 años de edad asesinó a Ingrid Escamilla de 26 años de edad. (Foto: Ginnette Riquelme / AP)
Mujeres se manifestaron afuera del departamento al norte de la Ciudad de México en donde Erick Castillo "N" de 46 años de edad asesinó a Ingrid Escamilla de 26 años de edad. (Foto: Ginnette Riquelme / AP)

Morir brutalmente asesinada por el simple hecho de ser mujer

Ingrid Escamilla, de 25 años, una sonriente administradora de empresas turísticas fue una de las 10.5 víctimas de feminicidio que el país registra cada día. Erick Francisco “N”, el hombre que dice haber sido su pareja, la asesinó en su casa al norte de la Ciudad de México el pasado 11 de febrero. Después de acuchillarla en el cuello, el hombre de 46 años la desolló e intentó deshacerse de los restos por el drenaje.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó desde 2016 sobre la brutalidad con la que se asesinan a las mujeres en el país, a diferencia de los hombres que matan en México. La prevalencia de objetos cortantes en asesinatos de mujeres fue 1.3 veces mayor en comparación a los asesinatos de hombres. En los casos de feminicidios se usa con mayor frecuencia el ahorcamiento, estrangulamiento, sofocación, ahogamiento, sustancias y fuego.

"Lo anterior significa que no se han podido cambiar los patrones culturales que desvalorizan a las mujeres y las conciben como desechables, lo cual genera un clima de permisividad social ante la violencia contra las mujeres y su expresión última, el feminicidio", reportó la ONU en su informe sobre Violencia Feminicida en México, Aproximaciones y Tendencias 1985-2016.

En lugar de cuestionar la saña del asesinato, los medios de nota roja -una vieja, pero aún vigente práctica del periodismo en México- difundieron las fotografías sangrientas que seis servidores públicos les filtraron. Un pasquín de gran alcance llamado Pásala imprimió una portada con la fotografía del feminicidio y un titular que decía “Es culpa de San Valentín”, por la proximidad con el 14 de febrero.

(Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)
(Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)

Se trata de una revictimización por parte de los medios masivos cuyo mensaje a la población es la de mofarse o intentar responsabilizar a las mujeres de manera errónea por la violencia que viven. El tratamiento de las imágenes del cuerpo de Ingrid impulsó a las mexicanas a protestar contra AMLO y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para exigir sanciones a los culpables, tanto del feminicidio como de la difusión de las fotografías morbosas.

El 14 de febrero varias mujeres protestaron afuera del Palacio Nacional durante la conferencia matutina de López Obrador y quemaron la puerta, como lo habían hecho en la administración pasada de Enrique Peña Nieto, por la protesta de la desaparición de los 43 estudiantes en Ayotzinapa.

AMLO dijo ese día en su conferencia que trabajaba todos los días para erradicar el problema de la violencia, pero sin nombrar los feminicidios y no ofreció resultados ni propuestas concretas. Por la tarde del 14 de febrero decenas de mujeres protestaron afuera de las oficinas del periódico La Prensa, que también publicó la fotografía de Ingrid. Sin embargo, la policía de la Ciudad de México intentó dispersar con gas de extintor a las manifestantes quienes exigían un periodismo de calidad y una cobertura ética de la violencia contra la mujer.

(Photo by Manuel Velasquez/Anadolu Agency via Getty Images)
(Photo by Manuel Velasquez/Anadolu Agency via Getty Images)

Además, las representaciones en México de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) llamó a las autoridades a investigar el feminicidio con perspectiva de derechos humanos y género, lo que incluye sancionar a quienes filtraron las imágenes e información del caso.

"No difundir contenidos que revictimicen, estereotipen, discriminen y estigmaticen a las mujeres y niñas, como lo son imágenes explícitas de sus cuerpos violentados que vulneran su privacidad y dignidad, titulares que sugieran que la violencia sufrida es por su propia responsabilidad o que minimicen o justifiquen de alguna manera los actos cometidos en su contra”, emitieron las Agencias firmantes de la ONU sobre la cobertura periodística como un llamado a los medios de comunicación.

Al otro día, el 15 de febrero, se dio a conocer que la niña Fátima Aldriguetti, desaparecida desde el 11 de febrero, fue hallada asesinada y sin ropa, al sur de la Ciudad de México. 

Los recientes feminicidios se suman a otros igual de mediáticos como el de Isabel Cabanillas el 18 de enero, una activista y artista por la defensa de los derechos de la mujer en Ciudad Juárez; el de Abril Pérez Sagaón, el 25 de noviembre de 2019 y el de Raquel Padilla, una historiadora y defensora del pueblo yaqui, el 7 de noviembre de 2019.

(Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)
(Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)

El estallido que ha puesto en jaque al gobierno

Las reacciones de las mujeres se suman al de todo un año completo de protestas contra el gobierno por los recortes a programas que las benefician, así como la respuesta por la inseguridad. Desde el feminicidio de Ingrid Escamilla, cada semana o con menor frecuencia, se reportaron varias manifestaciones en varios puntos del país. Como el 21 de febrero que se registró la toma o apertura sin cobro de las casetas desde la Ciudad de México al estado de Hidalgo o de los torniquetes para entrar al metro de la capital.

Asimismo se suma la toma de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la más importante del país, cuya protesta feminista y separatista por erradicar la violencia contra las mujeres se extendió a otros planteles y prepas que pertenecen a la universidad.

Al respecto, Andrés Manuel López Obrador ha calificado como ilegítima la toma por considerar sin pruebas que hay intereses detrás de los grupos estudiantiles. Yahoo Noticias tuvo acceso a la toma separatista un mes después de que iniciara y pudo corroborar que se trata de una protesta estudiantil sin otros actores involucrados.

Una manifestante enseña un cartel con las aterradoras estadísticas del feminicidio en México. (Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)
Una manifestante enseña un cartel con las aterradoras estadísticas del feminicidio en México. (Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)

"Tenemos que ser una"

Para la historiadora del feminismo mexicano, Ana Lau Jáiven, las mujeres jóvenes que están protestando en México o “las morras”, como escucha que se dicen entre ellas, están superando a su generación.

“Encuentro más enojo, más fervor feminista. Yo creo que nosotras éramos aguerridas pero éstas son mucho más y están muy enojadas. La muestra es la UNAM, no se dan por vencidas. Lo que están haciendo lo están haciendo muy bien. Nos están superando y además están moviendo a la sociedad”, explica la investigadora. 

Jáiven es feminista y académica de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco, experta en la historia de las mujeres del siglo XIX y XX. Y desde su visión de historiadora considera muy interesante este momento del feminismo mexicano y su uso de las redes sociales. “Las jóvenes feministas están usando otros métodos como las redes sociales. Primero para convocar y segundo para darnos instrucciones de qué hacer”, señala.

Una de las instrucciones que resalta es el orden de los contingentes dentro de la manifestación de este 8 de marzo. 

“Lo que ha pasado con el #MeToo es que se ha develado toda esta violencia. Si bien empezaron desde las actrices mexicanas, eso desató un movimiento muy fuerte y las chicas no están dispuestas a esperar”, recuerda la investigadora. 

La académica reconoce que hay diferencias en los feminismos, pero que a pesar de esas diferencias en la historia mexicana hay momentos donde se dejan a un lado y las mujeres se unen para conseguir ciertos derechos: el derecho a la educación, al voto, los derechos reproductivos y a decidir usar el cuerpo como nos dé la gana y hoy, el derecho a la vida libre de violencia, a la vida, a que no maten a las mujeres.

“No somos iguales, las mujeres, pero nos une ese coraje por tener derechos. Tenemos que ser una (y hoy) estamos pidiendo la despenalización del aborto y estamos pidiendo que cese la violencia en contra de las mujeres”, puntualiza Jáiven.

Protesta del 16 de agosto de 2019, varias mujeres lanzan brillantina rosa durante una marcha reclamando justicia y seguridad en la Ciudad de México. (Foto AP/Marco Ugarte)
Protesta del 16 de agosto de 2019, varias mujeres lanzan brillantina rosa durante una marcha reclamando justicia y seguridad en la Ciudad de México. (Foto AP/Marco Ugarte)

La lucha por acabar con la impunidad

La pobre reacción del gobierno de López Obrador ha provocado una mayor indignación entre las mujeres, que se suma a su postura respecto a la despenalización del aborto en todo el país. Únicamente dos entidades, la Ciudad de México y Oaxaca mantienen como legal la interrupción elegida del embarazo con influencia del movimiento de la Marea Verde argentina. 

Todavía en algunos estados como Baja California, Morelos, Puebla, Sonora y Tamaulipas se penaliza con cárcel a las mujeres que terminen su embarazo, ya sea por aborto clandestino o aborto accidental. Desde 2007 a 2016, por lo menos 228 personas, la mayoría mujeres, enfrentaron un juicio por practicar un aborto clandestino, de acuerdo con el informe Maternidad o castigo del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

Por otro lado, después del feminicidio de Ingrid Escamilla y de Fátima, se propusieron dos leyes nuevas punitivas. La primera fue aprobada por la Cámara de Diputados y propone una pena mayor a los feminicidas de 60 a 65 años en prisión. la segunda es la llamada "Ley Ingrid" presentada por la titular de la Fiscalía General de Justicia en la Ciudad de México, Ernestina Godoy, y propone una mayor pena a quienes filtren información de víctimas de delito.

Ante un evidente aumento en la frecuencia de las protestas y acciones contra la violencia de género en México, las mujeres se han ganado el papel de oposición para el gobierno de López Obrador. Sin embargo, las mujeres le repiten que la exigencia no es personal ni única de este sexenio, sino de las omisiones e impunidad que fulminan en esta administración que prometió un cambio de raíz. Falta ver qué acciones y planes tiene el presidente de México para terminar con la impunidad de la violencia feminicida en México.  


También te puede interesar:

El machismo de López Obrador, el presidente que quiere transformar México (sin nosotras)

Feminicidios en México, a punto de convertirse en el principio del fin de López Obrador y su 4T

Lo que hallamos adentro de la histórica toma de la UNAM liderada por mujeres

El vergonzoso show de un sujeto en la mañanera de AMLO y su sospechosa 'pregunta' para golpear al movimiento feminista

Los carroñeros de las desgracias de México, como el asesinato de la niña Fátima


Otras historias