El rey de los Clásicos se desacostumbró a ser rey

Todos los grandes están obligados a pasar por la balanza de "los partidos importantes". Es decir, un jugador puede ser brillante en varios encuentros pero, si no rinde del mismo nivel contra los rivales más difíciles, será juzgado como un crack...de choques fáciles. Lionel Messi pasó esa barrera hace mucho tiempo. La Pulga demostró que juega bien en cualquier circunstancia, en el estadio que sea y frente al rival que se cruce. No por nada se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Clásicos en el 2014, después de marcarle tres tantos a Diego López, en un partido de LaLiga. Con 21 tantos, el argentino ve desde arriba nada más y nada menos que a Alfredo Di Stéfano.

Sin embargo, hace un tiempo que el rey de los Clásicos se desacostumbró a ser rey. Desde esa brutal actuación en la que marcó tres goles, en marzo del 2014, Messi no volvió a festejar ante Real Madrid. Y ya pasaron seis encuentros, su peor racha.

En la temporada, 2013/14, Barcelona le ganó 2 a 1 a Real Madrid con un tanto de Neymar y un golazo de Alexis Sánchez. En la 2014/15, el equiop merengue vapuleó al catalán por 3 a 1. El único tanto de los blaugranas fue de Neymar. En marzo del 2015, el conjunto que en ese momento dirigía Luis Enrique superó 2 a 1 al de Ancelotti, con tantos de Mathieu y Luis Suárez. En un inolvidable 4 a 0 de noviembre del 2015, los festejos quedaron para el uruguayo, en dos oportunidades, el brasileño e Iniesta. Messi, con molestias físicas, ingresó a los 12 minutos del complemento.

En abril del 2016, llegó la revancha del Madrid, con 2 a 1 en el Camp Nou. Piqué, el único tanto. El último duelo fue un 1 a 1 con gol de Suárez y locura de Sergio Ramos sobre el final.

Esta tarde, Lionel Messi está listo para volverse a acomodar la corona de rey de los Clásicos. Hace ya bastante que no la pule y la luce con buen brillo.

Goles
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