River necesita recuperar la confianza de sus delanteros para volver a convertir un gol

Franco Formoso
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No patea, y en las pocas chances que tiene frente a la valla rival malogra sus ocasiones: River tiene que recuperar la confianza ofensiva para volver a ser. El equipo de Gallardo está intacto en cuanto a fisionomía, pero los partidos ser ganan con pelotas adentro de un arco.

El problema de River Plate se basa en un sencillo teorema: no patea al arco. Y cuando patea, las pelotas salen muy por arriba de la valla o son tiritos que son una papa para los guardametas rivales. Incluso hay un escollo mayor: cuando los delanteros tienen chances concretas, las malogran. Allí es donde se debe trabajar.

Nadie niega que River es el mejor equipo de Argentina en cuanto a funcionamiento colectivo, pero justamente un engranaje se compone de todos sus peldaños y son los de arriba los que están un tanto fuera de eje.

Suárez y Borré ya no tienen la injerencia que supieron tener luego del parate por el coronavirus, Álvarez es más extremo que centrodelantero y quienes ingresan desde el banco no dan mayores soluciones. Agustín Fontana y Federico Girotti aún no están para jugar desde el comienzo y, en el caso del ex-Banfield, ya son varias las ocasiones que malogró.

River tiene que trabajar en un entrenamiento pateando desde media y corta distancia. Posiblemente sea una estupidez lo que esté diciendo, pero así se conseguirán mejores resultados. Y no digo que eso no se trabaje, sino que se debe ahondar más. Apuntar a la confianza de sus artilleros.

Imaginen que River convierta goles al mismo nivel que genera juego en el mediocampo, ¡sería prácticamente invencible! Párrafo aparte para los sistemas cerrados que se le proponen desde el rival. Ahí también tendrá que evidenciar mejorías, ya que al parecer son acertijos que no logra descifrar.