Así fue la boda de Rocío Carrasco y Antonio David: look imposible, 800 invitados y un show de Massiel y Ortega Cano

Nuria Hernández
·7 min de lectura

31 de marzo de 1996. Una fecha que llevan grabada a fuego tanto Rocío Carrasco como Antonio David Flores. Ese día, la hija de Rocío Jurado y el ya ex guardia civil se daban el 'sí, quiero' en una espectacular boda casi retransmitida en directo. Este domingo, el documental Rocío: contar la verdad para seguir viva llegará a ese momento en el que la pareja irradiaba felicidad pero que supuso el comienzo del fin de su relación, según la protagonista de la docu serie de Telecinco.

MADRID, SPAIN - SEPTEMBER 19:  Rocio Carrasco attends the 'Soy Uno Entre Cien Mil' premiere at Callao cinema on September 19, 2016 in Madrid, Spain.  (Photo by Fotonoticias/Getty Images)
MADRID, SPAIN - SEPTEMBER 19: Rocio Carrasco attends the 'Soy Uno Entre Cien Mil' premiere at Callao cinema on September 19, 2016 in Madrid, Spain. (Photo by Fotonoticias/Getty Images)

Después de casi dos años de romance (se habían conocido en el verano del 94 en Chipiona) y de una vida en común de casi un año en Argentona (Barcelona), donde estaba destinado Antonio David cuando aún trabajaba como guardia civil, la joven pareja (ella tenía 18 años -cumplió los 19 un mes después de la boda- y él apenas 20) decía pasar por la altar. La hija de la artista había anunciado su intención de casarse en diciembre de 1995. La ermita Las Vírgenes de la finca Yerbabuena en Castilblanco de los Arroyos fue el lugar escogido para celebrar su boda y todo estaba listo para que ese 31 de marzo fuera el día más feliz de sus vidas.

Pese a que llevaban poco tiempo, el embarazo de Rocío precipitó los acontecimientos y cuando apenas estaba de dos meses decidieron que era el momento de casarse. La madre de ella, la más Grande, le aconsejó que esperar un tiempo por su juventud, pero ellos siguieron adelante con sus planes. Según Rocío Carrasco contó en el primer episodio de su docu serie, su madre nunca confió en su novio y le pidió de rodillas que no se marchara a Argentona a vivir con él porque consideraba que aún era muy joven para hacerlo y quería que siguiera con sus estudios. Pero Rocío estaba enamorada de Antonio Da y siguió adelante con sus planes. Llegado el día, sucedió la primera anécdota: los novios llegaban con hora y cuarto de retraso ya que el día antes se había cambiado la hora y ellos no habían puesto en horario de verano sus relojes. Una especie de presagio sobre todo lo que vivirían años después.

MADRID, SPAIN - JULY 10:  Rocio Carrasco attends the Hannibal Laguna show at Mercedes Benz Fashion Week Madrid Spring/ Summer 2019 on July 10, 2018 in Madrid, Spain.  (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)
MADRID, SPAIN - JULY 10: Rocio Carrasco attends the Hannibal Laguna show at Mercedes Benz Fashion Week Madrid Spring/ Summer 2019 on July 10, 2018 in Madrid, Spain. (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

El exagerado look de novia de Rocío

Por fin llegó el novio, vestido con un chaqué oscuro y chaleco gris de rayas. Pero la más esperada era la novia. La llegada de Rociito en coche de caballos fue todo un espectáculo. Subida en una calesa del siglo XVIII tirada por cuatro caballos alazanes blancos, Rocío iba junto a su padre, Pedro Carrasco, y una enorme masa de gente curiosa les acompañaba en el trayecto arremolinándose muy cerca de ellos. Antes de llegar a la iglesia sonaron cohetes y los Rocieros de Almonte les deleitaron con el tema ¿Por qué te llamas Rocío?, una canción compuesta para la radiante novia. Rocío quiso estar espectacular ese día y lució un diseño hecho para ella de Antonio Aldón.

Era un vestido en organza de seda en color marfil con falda entallada y una sobrefalda que terminaba en una impresionante cola de tres metros de largo. Encima llevaba una torera de seda y encaje y un velo de tul de nada menos siete metros. A pesar de su juventud, o tal vez por eso, Rocío quiso recargar al máximo tanto su look beauty como sus complementos. Llevaba un increíble postizo en el pelo de más de un metro de largo y hecho con dos kilos de pelo natural de Perú del que salían tirabuzones exagerados. En los rizos llevaba incrustadas decenas de perlas traídas desde Nueva York. Un peinado que corrió a cargo del famoso estilista de la época Ruphert. "Era como Sissí emperatriz pero en moderno. Rocío, un encanto, si me llama la volvería a peinar. Nunca más la peiné, nunca más quiso saber nada de mí”, decía el peluquero tras la boda y contó además que tuvo que echarle un spray de color oscuro en el pelo porque justo antes ella llevaba el pelo teñido de rubio platino. Para rematar la exageración de su elección, Rocío se puso unas lentillas azules en los ojos, uñas larguísimas de porcelana y lució unos pendientes en forma de flor así como una cruz en el cuello que había llevado su madre en su segunda boda con José Ortega Cano apenas un año antes. Como accesorio, un ramo de orquídeas de Chipiona.

Spanish singer Rocio Jurado (1944-2006) with her daughter Rociito, Madrid, Spain, 1995. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)
Spanish singer Rocio Jurado (1944-2006) with her daughter Rociito, Madrid, Spain, 1995. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)

800 invitados a la boda

Como buena hija de folclórica, la boda de Rocío Carrasco y Antonio David fue de todo menos íntima y discreta. Llegaron a tener hasta 800 invitados. "Hoy soy todo: la madre de la novia, la suegra, la futura abuela, la mujer de Ortega Cano, la ex mujer del padre de mi hija, la Jurado… y la anfitriona. ¿Qué más?", decía a ¡Hola! la propia Rocío Jurado el día de la boda de su adorada hija. Allí recibió a todos sus invitados entre los que se encontraban numerosos rostros conocidos como María Teresa Campos, íntima de madre e hija, su hija Terelu Campos, el torero Palomo Linares y su entonces mujer Marina Danko, Victoriano Valencia, El Litri, Olivia Valére, Marilí Coll, las modelos Juncal Rivero, Raquel Revuelta y Remedios Cervantes, el dúo musical Los del Río o Jesús Gil.

Después de la ceremonia religiosa, los invitados y los novios se desplazaron a una carpa de mil metros cuadrados decorada con flores y manteles en blanco y fucsia. El menú que degustaron fue a base de lomo de merluza, pechuga de faisán real con salsa de estragón y una gigantesca tarta nupcial de varios pisos decorada con profiteroles. Rocío Jurado se sentó en la mesa presidencial junto a su ex marido, Pedro Carrasco, y era la primera vez que coincidían en un evento desde su separación matrimonial. Pero lo mejor llegaría después del banquete cuando dio comienzo una gran fiesta flamenca que duraría hasta altas horas de la madrugada y que daría que hablar hasta meses después de la que fue sin duda la boda del año.

Spanish bullfighter Jiose Ortega Cano dancing with his wife Spanish actress and singer Rocio Jurado, Madrid, Spain, 1994. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)
Spanish bullfighter Jiose Ortega Cano dancing with his wife Spanish actress and singer Rocio Jurado, Madrid, Spain, 1994. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images)

"Y estamos tan a gustitoooo"

Una vez metidos en faena y lanzados a disfrutar de la fiesta, los novios y los invitados se relajaron y se dejaron llevar por el ambiente festivo que reinaba en la Yerbabuena esa noche. Un gran escenario acogió diferentes actuaciones musicales y una de las invitadas, Massiel, se lanzó a darlo todo y mostrar su arte tronío frente a los casi mil invitados que la observaban desde la pista de baile. Junto a ella salió Ortega Cano y además de moverse a ritmo de la música agarró el micrófono y comenzó a cantar flamenco improvisando su famoso (y ya mítico) "Y estamos tan a gustitoooo" junto a un palmero que trataba de reproducir el sonido de una guitarra con su voz.

Esos momentos que son ya historia del mundo del corazón fueron comentados por los tertulianos en los programas de la época durante semanas y aún hoy se siguen recordando de manera cariñosa. Si en aquel entonces hubieran existido las redes sociales, sin duda esos videos se hubieran hecho virales al instante. La pareja estaba aparentemente feliz en ese momento y la propia Jurado abrazó a su hija durante un momento de relax y le susurró al oído: "Por fin lo has conseguido".

Tres años casados

Tras la boda, Rocío y Antonio David se marcharon de luna de miel a isla Mauricio y a su regreso volvieron a su piso modesto en Argentona. Poco después se mudarían a Madrid y ahí nacería su primera hija, Rocío Flores. El matrimonio se separó tres años después del enlace y el resto, es historia. Este domingo, Rocío Carrasco volverá a abrir su corazón para hablar de esa boda casi 24 años después y de cómo ella vivió los años posteriores al enlace junto al padre de sus hijos hasta su divorcio.

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