Carlos Sainz corrió el Dakar sin aire acondicionado para ir más rápido

Jacobo Vega
motorsport.com
(From L) Car drivers, Spanish Lucas Cruz, Carlos Sainz (first) and French Stephane Peterhansel (Third) celebrate on the finishing podium of the Dakar 2020 in Qiddiya on January 17, 2020 after the 12th and final stage between Haradh and Qiddiya. (Photo by Franck FIFE / AFP) (Photo by FRANCK FIFE/AFP via Getty Images)
(From L) Car drivers, Spanish Lucas Cruz, Carlos Sainz (first) and French Stephane Peterhansel (Third) celebrate on the finishing podium of the Dakar 2020 in Qiddiya on January 17, 2020 after the 12th and final stage between Haradh and Qiddiya. (Photo by Franck FIFE / AFP) (Photo by FRANCK FIFE/AFP via Getty Images)

A sus 57 años, Carlos Sainz está pletórico. Tras convertirse en el campeón del Dakar de mayor edad, la pregunta inevitable es hasta cuándo va a seguir. No obstante, a pesar de su veteranía, Sainz no muestra ningún síntoma de agotamiento y recalca que es el momento de disfrutar de la victoria.

"No es el momento de entrar a valorarlo -su posible retirada-. Es el momento de disfrutar. Me he preparado mucho. Con un poco más de tranquilidad tomaré la decisión. Creo que me he ganado el derecho de que se respete sea para un lado o para otro. La gente sigue viendo que me divierto, porque si no, no tendría sentido hacer lo que hacemos", dijo.

En su caso, la edad es un grado. Algo que le ha permitido ir por delante, tomando decisiones arriesgadas pero que, a la larga, se han montrado ganadoras. Sainz no tiene miedo de correr riesgos o innovar, como muestra su iniciativa más llamativa.

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"No ha hecho tanto calor y eso a mí me viene bien. Incluso quitamos el sistema del aire acondicionado que eran 16 kilos y hemos ido todo el rally sin él", explica.

Un Dakar por el desierto y sin aire acondicionado. Para muchos sería toda una locura, pero para él se ha demostrado la oportunidad de conseguir esa velocidad extra que le ha permitido llevarse el Dakar.

El otro gran afectado por la medida es, claro, quién va con él. Para su copiloto, el madrileño también ha querido tener unas palabras de agradecimiento.

"Quiero empezar agradeciéndole a Lucas todo el trabajo que ha hecho en este Dakar, ha sido fundamental, y también por la paciencia para aguantarme porque no debe ser fácil. Hemos ido a fondo desde el minuto uno", afirmó Sainz. 

Los dos han sido los grandes dominadores de la carrera prácticamente desde el primer día, aunque a falta de tres etapas para el final vio como el colchón que había acumulado se esfumó y se quedó con solo 24 segundos de ventaja. Sin embargo, al día siguiente se rehicieron y asestaron un golpe definitivo a la carrera.

"Cuando pierdes en una etapa que no tenías previsto tantos minutos por una rueda delaminada o una mala interpretación de roadbook la sensación es mala. Pasamos página rápido y salimos rápido al día siguiente. Encontramos un way point muy deprisa y logramos esos 18 minutos de ventaja que nos dieron la tranquilidad y que nos vinieron muy bien para gestionar la última parte", señaló.

Con este triunfo, Sainz ya sabe lo que es ganar con tres marcas diferentes, después de hacerlo con Volkswagen en 2010 y Peugeot en 2018.

"Quiero destacar que es una victoria con una tercera marca. Llegamos a Volkswagen y al segundo año el coche estaba para ganar. En Peugeot fue más de lo mismo y con MINI hemos repetido la jugada. Lucas y yo ponemos mucho empeño en el desarrollo del coche y a mí, ganar con una tercera marca me hacía mucha ilusión", remacha.

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