Así es el día a día de un árbitro durante unos Juegos Olímpicos

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Santiago Deó durante Barcelona 92. Foto: Santiago Deó.
Santiago Deó durante Barcelona 92. Foto: Santiago Deó.

El arbitraje ha formado parte de la vida de Santiago Deó durante veinte años. Desde 1978 hasta el año 2000, el silbato ha vivido pegado a él y juntos han tenido la oportunidad de estar presentes en seis ediciones de los Juegos Olímpicos: Moscú ‘80, Los Ángeles ‘84, Seúl ‘88, Barcelona ‘92, Atlanta ‘96 y Sidney ‘00. Su aventura como árbitro internacional arrancó en la Copa del Mundo de 1978 en Buenos Aires, cuando tan solo tenía 22 años, y dos años después ya estaba dirigiendo un encuentro olímpico en la capital rusa. 

Sin embargo, se vio obligado a esperar cuatro años más para arbitrar su primera final en unos JJOO, una situación inesperada para el excolegiado catalán: “No me esperaba arbitrar esta primera final, ya que me enteré ese mismo día de que me tocaba dirigirla. Mientras se jugaban los partidos de eliminatoria para acabar entre el 8º y el 12º, horas antes de la final, yo disfrutaba en la piscina del hotel pensando que mi papel en los JJOO de ese año ya se había terminado. En ese momento, apareció un periodista inglés para decirme que había visto que estaba designado para el partido por el oro, que recuerdo con mucho cariño al igual que la de Barcelona ‘92 arbitrada en Terrassa entre Australia y Alemania”.

Una vez comunicada la noticia el periodista británico continuó la charla con el árbitro español hasta que llegó el momento de desplazarse al estadio donde se estaba disputando el hockey. “El periodista se sentó junto a mí, me preguntó a ver si prefería que jugase España la final y sin pensármelo un segundo respondí que no. Me salió del alma. Le dije que España tenía toda la historia deportiva para jugar un partido así y yo probablemente no vaya a hacer más. Por lo tanto, dije que prefería estar yo antes que España. Aunque lo normal es decir que prefiero que juegue el equipo español a mí me salió decir que prefería que fuese yo, porque llevaba mucho tiempo soñando con ese momento”, explica Santiago Deó a Yahoo.

Una vida olímpica diferente

Al contrario que los deportistas, los colegiados y jueces de los Juegos Olímpicos no comparten espacio con los atletas y están destinados a alojarse y a hacer sus vidas en hoteles, apartamentos, residencias militares o en colegios mayores. “Sin embargo, es igual de emocionante porque si para un deportista estar en unos JJOO es llegar a la cima, para los árbitros estar en unos Juegos es un sueño y el alojamiento pasa a un segundo plano porque estas muy poco tiempo allí”, aclara el exárbitro a Yahoo.

El propio Santiago ha tenido la oportunidad de vivir seis ediciones de los Juegos Olímpicos y ha experimentado diferentes lugares de descanso: “En Moscú, en Los Ángeles y en Seúl estuve en un hotel; en Barcelona me hospedé en unos apartamentos que se construyeron para que después de los Juegos fueran viviendas; en Atlanta estuve en una residencia universitaria pero me tuve que volver a casa a los cuatro días de empezar por una lesión, y en Sidney descansé en una especie de Colegio Mayor. Todos ellos escenarios muy diferentes, que son gestionados por la Federación Internacional de Hockey, la cual nos ofrece el hospedaje y los desplazamientos”.

VALENCIA, SPAIN - DECEMBER 13: Santiago Deo, president of the Spanish Hockey Federation and Josep Romeu of Club Egara pose for photo with the trophy during the Copa del Rey, final, Hockey match played between Club Egara and Club De Campo at Betero stadium on December 13, 2020 in Valencia Spain (Photo by Ivan Terron / Europa Press Sports via Getty Images)
Santiago Deo en su función como presidente de la RFEH. Foto: Terron / Europa Press Sports via Getty Images.

Desde otra perspectiva

Ocho años después de colgar el silbato y disfrutar de los Juegos desde una visión diferente a la que conocemos, la vida del catalán Deó dio un giro de 180 grados y en 2012 encabezó como presidente a la delegación española del hockey en los Juegos de Londres para terminar viviendo este gran evento deportivo “desde otra perspectiva totalmente diferente”, afirma el barcelonés. “Siendo presidente ya estás en sitios oficiales, el Comité Olímpico Español (COE) invita a los máximos mandatarios de cada federación a la estancia y en todo momento estás con el COE. Además, tienes más oportunidades para ver otros deportes que cuando era árbitro. Al final, haces más vida con los demás presidentes y con Alejandro Blanco, actual presidente del COE”, añade Santiago Deó.

Actualmente, continúa al frente de la Federación Española de Hockey y acudirá por tercera vez a unos JJOO como máximo mandatario de esta entidad deportiva tras repetir experiencia en Río de Janeiro en 2016. En Tokio, liderará a dos selecciones que obtuvieron el billete para la capital nipona hace más de un año y buscan unas medallas que no consiguen desde la plata de Pekín de 2008. “En estos Juegos mi ilusión es estar en semifinales en los dos. No va a ser fácil, pero no descarto ninguna de las dos opciones. Quedamos segundos en la Copa de Europa de Amberes hace año y medio y estamos ahí. El sistema de ahora es peligroso porque te juegas todo en un partido de eliminatorias a pesar de que te hayas hecho un buen torneo, pero tener un mal día te puede condenar a la eliminación directa como nos pasó en Río en 2016. Además, ha sido un año difícil para ambos equipos porque ha habido jugadores que pensaban retirarse el año pasado después de los JJOO y han querido hacer un esfuerzo para seguir jugando un año más. Por ello, tras Tokio va a haber cambios generacionales en ambos equipos”, explica Deó a Yahoo.

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