Europa pretende recrear una nueva pareja española de leyenda en la Ryder Cup

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Golf - 1993 Ryder Cup - The Belfry - 26/9/93 
Europe's Seve Ballesteros (L) and Jose Maria Olazabal  during their round 
Mandatory Credit: Action Images
Seve Ballesteros y Chema Olazábal son la pareja más importante en la historia de la Ryder Cup. Foto: Action Images

No es asunto baladí que Padraig Harrington haya decidido emparejar a los españoles Sergio García y Jon Rahm para abrir la Ryder Cup 2021, que se celebra este fin de semana en EE.UU. después de un año de retraso por culpa de la pandemia y donde los norteamericanos parten como favoritos para recuperar el trofeo de golf más prestigioso del mundo. En puridad, son el actual número 1 del mundo y el jugador que más puntos ha logrado en la historia de la competición (25,5). Solo por eso, el dúo ya resulta lo suficientemente atractivo como para no juntarlo. Más todavía en un torneo en el que el equipo europeo acude como Cenicienta frente al todopoderoso combinado estadounidense.

Pero es que, además, el tándem Rahm-García posee reminiscencias que hacen soñar al viejo continente. A nadie se les escapa que, con esta designación, Harrington está trazando un paralelismo claro con la pareja formada por Severiano Ballesteros y José María Olazábal, o lo que es lo mismo, el dúo más exitoso en la historia de la competición. No en vano, el cántabro y el vasco jugaron juntos en 15 ocasiones -siendo la pareja que más veces ha formado equipo-, en las que consiguieron 12 puntos, seis más que la siguiente pareja. Números increíbles que marcaron por completo a la Ryder.

"Todo comenzó con Seve en los años 80. Fue él quien presionó para que la Ryder se convirtiera en una competición continental más allá de Gran Bretaña e Irlanda. Seve consiguió de esta manera legitimar al Tour Europeo (...) Jugar y ganar la Ryder Cup era la forma de decir que Europa merecía un lugar en el golf mundial. Si miramos a los grandes jugadores que tuvimos en los años 80, muchos llegaron por Seve y todos ellos lograron llevar a Europa a una posición mucho más fuerte en el golf mundial. Seve nos lideró en ello. Estamos aquí para jugar por el European Tour", rememoró Harrington durante la presentación del torneo. Sus intenciones son claras.

1989:  Seve Ballesteros (left) of Spain watches as Jose-Maria Olazabal  (right) misses his putt on the 10th green during the Ryder Cup at The Belfry Golf Cub in Sutton Coldfield, England. The event finished in a 14-14 draw which was enough for Europe toretain the trophy. \ Mandatory Credit: David  Cannon/Allsport
Severiano Ballesteros y Chema Olazábal en la Ryder Cup de 1989. Foto: David Cannon/Allsport

Europa necesita un boost anímico y empezar con buen pie es clave. Para ello, qué mejor que rememorar a un dúo que tiranizó la competición y ha marcado a varias generaciones. La Ryder Cup es el torneo más popular por su formato peculiar y las sorpresas que suele dejar al aficionado. También por sus propios mitos y leyendas.

Ballesteros y Olazábal jugaron juntos por primera vez en 1987 en Muirfield Village. El golfista vasco recuerda que, cuando llegó el momento, se encontraba muy nervioso por tener que jugar ante tanta gente. Ahí, el apoyo de Seve fue clave. "Ballesteros se me acerco y me dijo: 'Haz tu juego, yo me ocupo del resto'. Ganamos", explicó en 2013 cuando recibió el premio Príncipe de Asturias de los Deportes. De hecho, el tándem permaneció imbatido en 1989 y 1991, años en los que ganaron ocho partidos consecutivos y pusieron a hablar español a un juego ampliamente anglófono.

La anécdota de Olazábal muestra que entre ellos había se forjó una conexión que iba más allá del mero compañerismo. En la práctica, el cántabro tutorizó y moldeó el talento de Txema en una relación paterno-filial deportiva inolvidable. La mejor muestra de ello se produjo en la Ryder de 2012, ya con el de Pedreña tristemente fallecido. En aquella edición, el vasco fue elegido capitán del equipo europeo. A falta de una jornada, el triunfo parecía claro para Estados Unidos, que ejercían como locales. Sin embargo, el domingo, los europeos lograron remontar cuatro puntos en la que se recuerda como una de las ediciones más épicas del torneo. 

A aquello se le llamó 'El milagro de Medinah' y dejó para la posteridad las imágenes de un Olazábal completamente roto en recuerdo de su compañero eterno, que había perecido meses antes víctima de un cáncer. "Esta victoria es para él", acertó a decir antes de cubrirse el rostro con la gorra para cubrir sus lágrimas. 

Txema tutorizó a Sergio García cuando su edad hacía honor al apodo de 'El Niño' y, ahora, ya convertido en una leyenda del golf por derecho propio, el canario acoge bajo su ala a Jon Rahm, la nueva sensación del golf mundial. Preguntado sobre quién sería quién en este nuevo tándem, el vasco no tiene dudas: “Está claro, él sería Seve, él tiene la experiencia. Yo voy a hacer lo que le dijo Seve a Chema, pero al revés, oye Sergio, yo me encargo de pegar a la bola y del resto te encargas tú y ya está, yo me callo, tiro ‘palante’ y haces tú el resto".

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