Sevilla: El mejor visitante de LaLiga ya es tercero

La victoria por 0-1 ante el Valladolid coloca al Sevilla en el podium de LaLiga y con un buen colchón de ventaja con el quinto clasificado.
La victoria por 0-1 ante el Valladolid coloca al Sevilla en el podium de LaLiga y con un buen colchón de ventaja con el quinto clasificado.

"Sevilla, el equipo de la casta y el coraje". Así reza el himno del Sevilla, el añejo, no el del Centenario de El Arrebato. Haciendo bueno ese lema, el conjunto de Nervión se ha aupado hasta la tercera plaza de LaLiga tras lograr una trabajada victoria ante el Real Valladolid por 0-1 gracias a un gol de penalti de Éver Banega. Lopetegui ya ha ganado los mismos partidos a domicilio en un tercio de Liga que todos los que ganaron los hispalenses el curso pasado.

De hecho, ya es el mejor visitante de LaLiga y para certificarlo tuvo que sufrir para ganar su quinto partido a domicilio del curso pero lo logró fiando todo a la solidez que le da su columna vertebral en la retaguardia formada por Koundé, Diego Carlos y Fernando. Entre esos tres futbolistas secaron a un Pucela que estuvo con vida hasta al final del partido porque a los de Nervión les faltó colmillo para rematar la faena, ahorrar sufrimiento y alguna que otra pastilla debajo de la lengua.

Los sevillistas se adelantaron prácticamente en su primera ocasión gracias a un penalti que provocó Nolito. Banega falló a la primera pero tuvo la suerte de que el árbitro mandó repetir el lanzamiento porque Masip se había adelantado y a la segunda la mandó a la escuadra con una facilidad pasmosa. Como es habitual, el Sevilla se echó atrás sabiéndose un equipo potente en defensa pero aún así pudo rematar el partido con una ocasión de Nolito que falló de forma inexplicable al intentar picarla.

Sandro también tuvo el empate con un disparo que fue al larguero en la recta final de la primera parte. Fue la última ocasión de un Valladolid que buscó el empate con más corazón que cabeza y se estrelló contra un muro en la segunda parte. Al Sevilla, donde De Jong jugó todo el partido y casi no rascó bola, le faltó velocidad para encontrar alguna contra e hizo el segundo pero se lo anularon a Diego Carlos por una clara falta antes del remate.

Los tres puntos saben a oro para el Sevilla porque es tercero pero también porque ya tiene un partido de ventaja con el quinto y los únicos regustos amargos quedaron en su falta de pegada, que atenúa su capacidad para no conceder, y la expulsión de un Ocampos sobreexcitado y la lesión con la que Navas acabó el partido. Ahora, baño y masaje en una Europa League donde ya es primero antes de una buscar una nueva conquista en LaLiga ante el Leganés.

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