Saltarse el cierre perimetral para tener sexo con la pareja no es “necesidad esencial” y acarrea sanción

M. J. Arias
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Aunque suene a broma, hacer el amor con su novia fue la excusa que un hombre dio el pasado fin de semana a la Policía Local de Alicante cuando esta le pidió la documentación y detectó que se había saltado del cierre perimetral impuesto en la ciudad como medida para controla la curva de contagios por coronavirus. Como publica La información, sus argumentos no fueron dados por válidos y el hombre fue multado con la sanción correspondiente, que asegura que va a recurrir.

Nueve ciudades de la Comunidad Valencia vivieron este fin de semana un segundo cierre perimetral. (Foto. Getty Images)
Nueve ciudades de la Comunidad Valencia vivieron este fin de semana un segundo cierre perimetral. (Foto. Getty Images)

No ha trascendido cómo de caro le ha salido al infractor intentar burlar el cierre perimetral de Alicante, pero según la información publicada por ABC con motivo de las nuevas restricciones impuestas por la Generalitat desde el pasado viernes, las multas para quienes infringen la normativa COVID van desde los 60 hasta los 600 euros.

El multado protagonista de esta noticia viajaba desde Murcia en autobús cuando ya una vez dentro del término municipal alicantino la Policía Local dio el alto al vehículo en torno a las diez de la mañana y comenzó a preguntar a los pasajeros que viajaban en él los motivos del desplazamiento. Cuando le tocó el turno de responder a este viajero, este sacó un recorte de prensa en el que se recogía que los desplazamientos para cubrir necesidades básicas estaban permitidos.

Según su razonamiento, llevaba un mes sin ver a su novia y había viajado desde Murcia para reunirse con ella y mantener relaciones. Un motivo, el tener sexo, que defendió ante los agentes como una necesidad básica como comer y que por eso podía estar ahí.

La Policía no lo vio así y procedió a levantar acta dando parte de la infracción, multarle e impedirle la entrada en Alicante. Le hicieron bajar del autobús y tuvo que llamar a alguien para que viniese desde Murcia y le llevase de vuelta a casa. Su intención, según La información, es recurrir porque considera que se ha vulnerado su derecho de satisfacer una “necesidad básica”.

Quizá para evitar intentos de saltarse el cierre perimetral como el de este residente en Murcia a las autoridades españolas no les quede más remedio que añadir ese supuesto a la hora de emitir las restricciones siguiendo la estela del Reino Unido. Allí, el Gobierno de Boris Johnson ha prohibido hasta en dos ocasiones de manera expresa el sexo entre personas no convivientes.

Volviendo a la Comunidad Valenciana, el segundo confinamiento perimetral aplicado en nueve ciudades de viernes a domingo se ha saldado con 2.300 sanciones por saltárselo o por incumplir alguna otra norma sanitaria.

Lo de usar a la pareja como excusa se ha dado en varias ocasiones. Además del caso del señor de Murcia, una pareja de octogenarios parada en Alicante explicó a los agentes que tenía una habitación reservada en un hotel para pasar el fin de semana “de fiesta”. Y otro explicó que tenía que ir a una tienda deportiva a comprar un regalo para su novia y que su relación estaba en juego.

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