Ter Stegen, el único factor de desequilibrio del Barcelona

Goal.com


EDITORIAL

Si el Barcelona logró superar las primeras líneas de la presión del Real Madrid en el Santiago Bernabéu hasta el punto de enseñar los dientes en varias ocasiones y obligar a Thibaut Courtois a tener que sacar toda su calidad a relucir para evitar el gol del Barcelona fue, en buena medida, por el buen hacer de Marc-André Ter Stegen, probablemente el mejor de su equipo en el Clásico de ayer. El alemán tanto para como genera y si los azulgrana tuvieron opciones de puntuar fue, especialmente, por otra soberbia actuación del alemán.

En lo defensivo realizó tres paradas de mucho mérito, especialmente la mano que le sacó a Isco Alarcón en aquella rosca que iba directa a la escuadra y que precedió el gol de Vinicius Junior, que en todo caso tuvo que asociarse con Gerard Piqué para que los blancos pudieran celebrar el gol. Hasta entonces el partido del ex del Borussia Mönchengladbach fue inmaculado, algo que ya no sorprende a nadie en la que es su sexta temporada en azulgrana. Lo que sí es nuevo es cómo Quique Setién aprovecha su capacidad asociativa con los pies.

Porque son ya varios partidos en los que al Barcelona le presionan muy arriba y donde antes sufría para sacar el balón jugado ahora se lo da sin complejos a su portero, que tanto sirve en largo como en corto para superar las líneas rivales más adelantadas y generar superioridades a partir del centro del campo. En el Bernabéu dio otro recital de cómo zafarse de todo ello y hasta repartió los mismos pases que Arturo Vidal e incluso diez más que un Antoine Griezmann cada vez más perdido. Sin embargo, más allá de la creación de juego, esta vez si el Barcelona no salió goleado del Bernabéu tras el muy reprochable segundo tiempo fue por su portero.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Otras historias