Courtois se agiganta antes del Clásico

Yahoo Deportes
Pablo Morano/MB Media/Getty Images
Pablo Morano/MB Media/Getty Images

El Real Madrid salió vivo de Mestalla, un campo peligrosísimo en el cual esta temporada sólo el Ajax ha conseguido los tres puntos como visitante. Lo hizo con un gol en el minuto 95, a la salida de un córner, con disparo de Karim Benzema en el segundo palo tras varios rechaces. Hasta ahí todo perfecto, otro día en la oficina para el Real Madrid, acostumbrado a este tipo de resoluciones de partido hasta el punto de que ganó una Champions League así.

Lo extraño sin embargo fue que el remate del córner en primera instancia lo ganó Thibaut Courtois. Sí, el portero belga subió a rematar la última oportunidad que tenía el Real Madrid de llegar al Clásico del miércoles empatados a puntos del FC Barcelona, y con toda su envergadura, se alzó sobre el cielo valenciano para rematar de cabeza el servicio de Toni Kroos. El rechace del balón por parte de Jaume Domenech cayó en el área pequeñas y entre unos y otros cedieron el cuero a Benzema para que el pichichi de la liga fusilara y pusiera el 1-1 final. ¡Increíble!

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Y es que la jugada de Courtois vino a refrendar una tarde maravillosa del belga, que en realidad lleva casi dos meses en un estado de forma increíble. En los últimos 9 partidos, al portero madridista sólo le han marcado un gol la Real Sociedad, el Valencia, y los dos tantos fulgurantes que le metió el PSG tras errores groseros de la defensa madridista, y ante los que nada pudo hacer Courtois.

Jose Breton/Pics Action/NurPhoto via Getty Images
Jose Breton/Pics Action/NurPhoto via Getty Images

El portero ha tenido que aguantar muchísimas críticas desde que llegara al club merengue proveniente del Chelsea la temporada pasada. Su duelo en la portería con Keylor Navas le puso el cartel de enemigo del público, precisamente una situación parecida por la que pasó el tico al llegar al club cuando Iker Casillas seguía siendo el favorito de la afición. Pero fueron sus pobres actuaciones bajo palos lo que de verdad le llegó a condenar.

Su primer año no fue bueno, pero tampoco lo fue para el resto del equipo. Sin embargo fue el arranque de este segundo curso cuando se encendieron las alarmas. Hubo un momento, allá por la quinta jornada, en la que la estadística hablaba de que prácticamente cada disparo a la portería del Real Madrid era un gol encajado por Courtois. El belga era transparente, inexistente, un jugador que no parecía estar a la altura del escudo que defendía.

Su peor noche fue la de París, en la que el Real Madrid cayó 3-0 en el Parque de los Príncipes, y el portero parecía el muñeco del pim, pam, pum. Tras aquella debacle, y para rizar más el rizo, Courtois habló con los medios de comunicación y le echó la culpa de lo ocurrido a sus compañeros. Fue lo nunca visto.

Pero aquella noche tuvo que haber más de un grito en el vestuario. Desde entonces, el Real Madrid pareció despertar. De repente se enchufó Toni Kroos, apareció Fede Valverde, Hazard se quitó sus kilos de encima y la defensa empezó a trabajar en grupo para poder hacer confiable al equipo.

Quality Sport Images/Getty Images
Quality Sport Images/Getty Images

Poco a poco las actuaciones de Courtois también empezaron a llamar la atención. El belga dejó paradas que nos recordaron al milagroso cancerbero que llevó al Atlético de Madrid de Diego Simeon a la final de la Champions en Lisboa. Con el paso de los partidos las paradas se repetían, y en muchas ocasiones acababan siendo claves para conseguir la victoria.

En Valencia, seguramente el partido más difícil de la temporada hasta el momento, Courtois fue decisivo en el minuto 95 con ese remate que desembocó en el gol del empate, pero antes ya lo había sido en su propia área. Si el Real Madrid llegó con opciones de pelear un punto a ese último minuto de partido, fue porque antes el belga había sacado dos mano a mano extraordinarios. Primero a Ferrán Torres y después a Manu Vallejo. La personalidad con la que afrontó esas acciones Courtois son dignas de los mejores guardametas del mundo, y a eso le sumó otro buen par de buenas paradas en los arreones del Valencia en la segunda parte.

Courtois llega por lo tanto pletórico al Clásico, pasando por su mejor momento desde que es madridista, y con un plus de confianza que le hará saltar al Camp Nou con ganas de seguir alargando su buena racha. Bajo palos el ex del Chelsea se está mostrando intratable, pero es que el Barça deberá tener mucho cuidado también si le da por subir a rematar los corners. Avisados están.

Más historias que te puede interesar:

Baño de realidad del Real Madrid en la gala del Balón de Oro

Zidane siempre tuvo razón

Benzema podría tener que enfrentar a la justicia en su mejor momento

Otras historias