Piden investigar una llamada realizada por Anglés desde el barco donde se le perdió la pista

M. J. Arias
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Se cumplen 28 años del asesinato de Toñi, Míriam y Desirée, las niñas de Alcàsser, y su muerte sigue rodeada de preguntas sin respuesta y teorías sobre qué ocurrió realmente y quiénes las torturaron y asesinaron. Este viernes, el diario Las Provincias recoge la solicitud realizada por la acusación particular ejercida por la asociación Claro Campoamor, que ha pedido que se investigue la llamada que Antonio Anglés Martins, supuesto autor de los crímenes, realizó en marzo de 1993 desde el barco donde se le perdió la pista.

Esta misma semana un laboratorio confirmó que los huesos hallados en la fosa del crimen de Alcàsser son de una de las niñas, Miriam, cuyo padre Fernando García aparece en la imagen.
Esta misma semana un laboratorio confirmó que los huesos hallados en la fosa del crimen de Alcàsser son de una de las niñas, Miriam, cuyo padre Fernando García aparece en la imagen.

Nada se sabe del paradero de Anglés desde que la tripulación del City of Plymouth le encontrase como polizón en la bodega y diese parte a las autoridades. Al ser descubierto se identificó con un nombre y una documentación falsa. Encerrado en un camarote del navío en el que huyó de Portugal con destino a Irlanda, eso es lo último que se sabe de él. Escapó una primera vez y fue rescatado del agua para encerrarle de nuevo.

Sin embargo, cuando le 26 de marzo de 1993 las autoridades acudieron al puerto a recogerlo, había desaparecido. Atrás dejó una cuerda y la desaparición de un chaleco salvavidas que apareció después en la Bahía de Dublín. Ahí es donde se le pierde la pista sin que se haya podido confirmar en estos años si murió ahogado o logró llegar a tierra sano y salvo.

Lo que se pide ahora que se investigue una llamada mantenida por Anglés mientras estuvo en el barco con un trabajador de una empresa de transportes con sede en Lisboa. Su existencia se ha conocido recientemente dentro del marco de las últimas investigaciones de la policía británica y desde la asociación Clara Campoamor han pedido que se tire de ese hilo llamando a declarar a quien estaba al otro lado de la línea para interrogarlo sobre el contenido de la misma.

La existencia de esa conversación telefónica, que tuvo lugar unos día antes de que el City of Plymouth atracase en Dublín, fue desvelada por Gerard Kevin McBride, oficial jefe del barco durante esa travesía, hace unos meses a los investigadores británicos. Sobre ella, el escrito de la acusación citado por Las provincias señala que “podría haber facilitado a su interlocutor algún dato que pudiera ser relevante para conocer su paradero”.

Por otro lado, existe una comisión rogatoria internacional emitida por una jueza de Alzira en febrero solicitando tomar declaración tanto a la tripulación como al capitán del City of Plymouth con el objetivo de poder determinar si el fugitivo recibió ayuda para eludir a las autoridades antes de llegar a puerto.

Esta misma semana, se confirmó que los huesos encontrados en junio del pasado año por unos fans de la serie documental de Netflix El crimen de Alcàsser en la zona donde fueron enterradas las niñas pertenecían a una de ellas. Concretamente, el informe del laboratorio especializado que llevó a caso los análisis determinó que existía una alta probabilidad de que fuesen falanges de Miriam García.

El caso, 28 años después, sigue cobrando actualidad de manera recurrente. La orden de búsqueda y captura de Antonio Anglés sigue vigente y el único condenado hasta la fecha por el crimen, Miguel Ricart, está ya fuera de prisión tras cumplir 21 años de condena.

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