El próximo fármaco para tratar la diabetes que supera a todos los que conocemos hasta el momento

Mónica De Haro
·5 min de lectura
La diabetes es una enfermedad crónica que ocurre cuando el cuerpo no produce o no usa adecuadamente la hormona insulina, y puede provocar complicaciones a largo plazo por lesión vascular que pueden afectar a los ojos, riñones, corazón, cerebro y pies; aunque pueden evitarse con un adecuado control glucémico. (Foto: Getty)
La diabetes es una enfermedad crónica que ocurre cuando el cuerpo no produce o no usa adecuadamente la hormona insulina, y puede provocar complicaciones a largo plazo por lesión vascular que pueden afectar a los ojos, riñones, corazón, cerebro y pies; aunque pueden evitarse con un adecuado control glucémico. (Foto: Getty)

Se llama 'tirzepatida' y actualmente está en fase 3, la etapa en la que verifican aspectos de seguridad y eficacia del fármaco, y se compara con otros tratamientos utilizados para ver si es mejor.

De momento, además de lograr reducir la glucosa (HbA1C) hasta niveles similares a los de las personas sin diabetes, los resultados de varios ensayos presentados por Lilly muestran también una pérdida de peso significativa, lo que contribuye a un desarrollo metabólico más adecuado.

Muchísimas personas con diabetes tipo 2, casi el 80 por ciento, tiene obesidad, lo cual supone un problema más. Por eso es tan importante este 'beneficio' ya que " si ven que con un tratamiento mejoran sus niveles de glucemia y bajan de peso, contribuye a que el paciente sea más adherente a este tratamiento y obtenga un mayor grado de satisfacción derivado del mismo”, explica el doctor Francisco José Tinahones, endocrino y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y director científico del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA).

Nuestro cuerpo necesita energía para funcionar, al igual que un coche necesita combustible. Esta energía la podemos obtener a partir de los alimentos que ingerimos. Generalmente la mitad de lo que ingerimos contiene hidratos de carbono (también llamados azúcares o glúcidos), los cuales, una vez pasan al estómago e intestino, se transforman mediante la digestión en glucosa, que es el azúcar más sencillo. Cuando los hidratos de carbono se encuentran en forma de glucosa, pasan a la sangre y es en este momento cuando actúa la insulina. (Foto: Getty)
Nuestro cuerpo necesita energía para funcionar, al igual que un coche necesita combustible. Esta energía la podemos obtener a partir de los alimentos que ingerimos. Generalmente la mitad de lo que ingerimos contiene hidratos de carbono (también llamados azúcares o glúcidos), los cuales, una vez pasan al estómago e intestino, se transforman mediante la digestión en glucosa, que es el azúcar más sencillo. Cuando los hidratos de carbono se encuentran en forma de glucosa, pasan a la sangre y es en este momento cuando actúa la insulina. (Foto: Getty)

El endocrino destaca también que "los resultados que arrojan los estudios del fármaco muestran una eficacia que no se había visto con otros tratamientos que tenemos en la actualidad para la diabetes". Es decir, bajan la glucemia y reducen el peso "de forma más significativa" que los demás tratamientos aprobados para la diabetes.

En este sentido, el Dr. Tinahones recuerda que todo fármaco que tenga una eficacia importante en el control de la glucemia y, además, en el descenso de peso, va a derivar en una mejora de la salud del paciente, así como en otras complicaciones de su enfermedad, como puede ser menos problemas de artrosis, menor apnea del sueño.

El punto clave es que en los pacientes con diabetes de tipo 2 (DT2), la tirzepatida confirió mayores mejoras en la glucemia y mayor pérdida de peso que el placebo cuando se inició a dosis más bajas y se aumentó de forma gradual a dosis más elevadas. De este modo se facilita una mejor tolerabilidad gastrointestinal.

En concreto, las dosis más altas de tirzepatida condujeron a una reducción de los niveles de glucosa en sangre (HbA1c), del 2,07 por ciento, y una reducción del peso corporal, de 9,5 kilos (11 por ciento). Además, más de la mitad (51,7 por ciento) de los participantes alcanzaron un HbA1c inferior al 5,7 por ciento, el nivel observado en personas sin diabetes. Un avance que representa una nueva clase de medicamentos en estudio para el tratamiento de la diabetes tipo 2 ya que puede proporcionar un enfoque distinto, efectivo y altamente beneficioso para tratar la diabetes.

No obstante, tal y como señalan desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el uso de estos magníficos fármacos y otros novedades terapéuticas nos debe hacernos olvidar lo importante que es el abordaje integral de este tipo de pacientes. "En nuestros servicios, generalmente disponemos de educadores en diabetes y hospitales de día de diabetes que nos permiten reforzar la educación diabetológica, pieza clave para un mejor futuro en salud para los pacientes con DM2”, apunta el doctor Javier Escalada.

Y es que el tratamiento de la diabetes se basa en el equilibrio de tres factores: la alimentación, los fármacos (ya sea antidiabéticos orales o insulina) y el ejercicio físico regular (especialmente en personas con DM2). La persona con diabetes deberá coordinar en todo momento estos tres elementos para que la glucosa se mantenga la mayor parte del tiempo en valores normales. Para ello deberá medir con cierta frecuencia la glucemia capilar a través una gota de sangre del dedo. La educación diabetológica, como dice Escalada, permitirá este proceso de aprendizaje para que las personas con diabetes puedan tomar parte activa en la toma de decisiones diarias sobre el tratamiento.

Sale ganando en las comparaciones con otros fármacos

Volviendo al fármaco del que hablamos, también se han presentado los resultados de otro estudio cínico, SURPASS-2, en el que se estudia la eficacia y seguridad de tirzepatida frente a semaglutida inyectable (otro fármaco para la diabetes tipo 2). Según estos resultados principales, todas las dosis de tirzepatida estudiadas (5mg, 10 mg y 15 mg) ofrecen reducciones superiores de HbA1C y de peso corporal desde el inicio en comparación con 1.0 mg de semaglutida inyectable en adultos con diabetes tipo 2.

En España, alrededor de cuatro millones y medio de personas mayores de 18 años tienen diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que ocurre cuando el cuerpo no produce o no usa adecuadamente la hormona insulina. Pero, además, se sabe que 1 de cada 2 personas que actualmente viven con diabetes no está diagnosticada. Por lo tanto, el conocimiento de los signos, síntomas y factores de riesgo para todos los tipos de diabetes es vital para detectarla de forma precoz.

Más historias que pueden interesarte:

Encuentran en un fármaco para el asma un posible remedio para el Covid-19 persistente

De los superalimentos al ayuno intermitente: los bulos sobre la dieta especial de los diabéticos

El plan (realista) para desengancharte del azúcar de manera sana y natural