El nuevo triunfo de los antivacunas en Estados Unidos que pone en riesgo a todos

Ni a la primera, ni a la segunda ha ido la vencida, así que en Nueva Jersey (Estados Unidos) tendrán que esperar a la tercera. Y eso que el proyecto de ley, que quería eliminar las exenciones religiosas en la obligatoriedad de las vacunas infantiles, reunía numerosos apoyos, pero la presión de los colectivos antivacunas ha vuelto a decantar la balanza.

Para conocer el origen de este conflicto hay que viajar al 2019, un año en el que Estados Unidos sufrió su peor brote de sarampión en las dos últimas décadas con más de 1.000 casos. Uno de los principales motivos, según la Organización Mundial de la Salud, era la falta de vacunación.

Los antivacunas se manifiestan en Nueva Jersey (AP Photo/Seth Wenig)
Los antivacunas se manifiestan en Nueva Jersey (AP Photo/Seth Wenig)
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Por lo que médicos y expertos sanitarios se pusieron manos a la obra y alertaron de la necesidad de que los niños se vacunen para evitar epidemias como estas. Pero había un problema. En la mayoría de los estados los padres se pueden acoger a su libertad religiosa como la razón por la que sus hijos no se vacunan, sin que este hecho afecte a la capacidad de inscribirse en la escuela, tal y como cuenta el New York Times.

Algunos estados como California, Maine o Nueva York, ya han limitado o revocado esta exención religiosa. Una medida muy aplaudida por una comunidad científica que sostiene que las vacunas son seguras y efectivas y que esta situación es una verdadera emergencia de salud pública. Se esperaba que Nueva Jersey, donde los demócratas tienen mayoría en ambas cámaras, se uniera a ellos, pero de momento ya son dos veces las que el proyecto se ve frenado.

El primer intento era muy ambicioso y pretendía que todos los estudiantes matriculados en cualquier escuela o universidad pública o privada estuvieran obligados a vacunarse para poder acceder a cualquiera de los centros.

Sin embargo, la presión de los antivacunas provocó que el proyecto tuviera que ser reformulado, incluyendo esta imposición solo a los centros públicos. Una modificación que provocó numerosos recelos incluso entre los impulsores de la propuesta, ya que consideraban que era insuficiente.

Votación del Senado de Nueva Jersey en la que se rechazó el proyecto (AP Photo/Seth Wenig)
Votación del Senado de Nueva Jersey en la que se rechazó el proyecto (AP Photo/Seth Wenig)

Los antivacunas tampoco se conformaron, considerando que esta medida no resolvía nada porque era injusta para los padres que se oponían a la vacunación y no podían pagar una escuela privada. Las protestas continuaron y finalmente lograron salirse con la suya después de que el Senado (con mayoría demócrata) lo rechazara por un estrecho margen.

Sigue la batalla

Pese a que los antivacunas han celebrado su triunfo, lo cierto es que la batalla continúa y los impulsores del proyecto ya han anunciado que van a volver a presentarla de inmediato y que van a contar con los testimonios de más médicos y personal sanitario para defenderla.

Y es que los datos muestran que se vacunan menos niños, con el riesgo de epidemias que eso puede conllevar. Si en el periodo entre 2013 y 2014 el 95,3% de los niños de Nueva Jersey se puso las vacunas, en este último año el porcentaje se quedaba en el 94,2%, unas cifras que reflejan que la tendencia se va invirtiendo. Está por ver si a la tercera el estado logra por fin el ansiado proyecto de ley.

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