Trump plantea una nueva defensa: no hubo contraprestación, ¿pero qué pasa si ocurre?

Si bien el presidente Trump seguía insistiendo el domingo en que no pidió una contraprestación al presidente de Ucrania –apoyo militar y político a cambio de una investigación al exvicepresidente Joe Biden y su hijo–, pareció estar defendiéndose de forma sutilmente diferente: si hubiera una contraprestación, no sería nada malo.

El significado exacto del tuit hecho por Trump el domingo es ambiguo.

“Se están publicando historias falsas acerca de que algunos senadores republicanos dicen que el presidente Trump puede haber llegado a un acuerdo de contraprestación, pero no es importante, no es nada malo, no es motivo de destitución”, escribió. “¡Quizás sea así, pero lean la transcripción, no hay una contraprestación!”.

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El término legal utilizado para referirse a esta táctica es “discutir la alternativa”: intentar abarcar a todas las bases presentando varias defensas que compitan entre ellas o que incluso sean incompatibles.

El viernes por la noche, el Washington Post informó que “un número cada vez mayor de senadores republicanos están listos para aceptar que el presidente Trump usó la ayuda militar estadounidense como arma para obligar a Ucrania a investigar al exvicepresidente Joe Biden y a su familia”. Posteriormente, Axios corroboró la información del Post.

De acuerdo a Axios, se espera que muchos senadores del Partido Republicano lleguen a un acuerdo para fijar la posición de que las acciones de Trump fueron “inadecuadas, pero no motivo de destitución”.

El cambio en la estrategia se produce ahora que las pruebas acumuladas en la investigación por el juicio político iniciado con la delación de un miembro de los servicios de inteligencia contra el presidente.

Durante una llamada hecha el 25 de julio que fue interceptada por el delator, Trump pedía al presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky que investigara a Biden, a su hijo Hunter y una teoría conspirativa desmentida sobre el hackeo de emails por parte del Comité Nacional Demócrata en 2016. Las agencias de inteligencia estadounidenses, investigadores de seguridad privados y el fiscal especial Robert Mueller dicen de forma unánime que el hackeo fue hecho por Rusia.

La Casa Blanca publicó un memorando, al cual Trump se refiere falsamente como una transcripción, que resume la llamada del 25 de julio.

El presidente Trump habla a los periodistas tras su vuelta a la Casa Blanca el domingo (Foto: Manuel Balce Ceneta / AP).
El presidente Trump habla a los periodistas tras su vuelta a la Casa Blanca el domingo (Foto: Manuel Balce Ceneta / AP).

“Lo que dije en la llamada con el presidente de Ucrania está ‘perfectamente’ detallado”, tuiteó el presidente el lunes. “No hay razones para llamar a testigos que analicen mis palabras y su significado. Es solo otro fraude más de los demócratas como los que he tenido que vivir desde el día que fui elegido (¡y antes!). ¡Escandaloso!”.

El abogado del delator dijo que su cliente está dispuesto a responder preguntas escritas por los republicanos de la Cámara de Representantes en la indagación, que está dirigida por el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes Adam Schiff, pero esas noticias no le sientan bien al presidente. Quiere que el delator sea identificado y que testifique.

“El delator dio información falsa y trató con el político corrupto Schiff. Debe presentarse a testificar. ¡Las respuestas escritas no son aceptables!”, dijo Trump enfurecido. “¿Dónde está el segundo confidente? Desapareció en cuanto publiqué la transcripción. ¿Existe siquiera? ¿Dónde está el delator? ¡Estafa!”.

Durante la investigación de Mueller sobre Rusia, Trump se negó a testificar en las indagaciones y presentó respuestas escritas que más tarde Mueller dijo haber considerado como mentiras “en general”.

Dylan Stableford

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