La UEFA tiene que llegar a un acuerdo con los clubes para un nuevo formato Champions

Miguel A. Sánchez
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El estallido y la rabieta de los grandes equipos, la pifia de la Superliga, la reacción de los aficionados, las declaraciones de la UEFA, los insultos y la prepotencia de estos últimos días deben servir para algo. Es obvio que algo no funciona bien en el fútbol y que nadie ha escogido un buen camino para arreglarlo. Ahora deben rectificar, sentare y considerar.

Tal vez, el titular de esta noticia les pueda inducir a error. Tal vez, al observar “los clubes”, desde una visión occidentalista y poderosa, ustedes hayan pensado solo en los 12 equipos de la Superliga. Ya saben: Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Inter de Milán, Juventus, Milan, Atlético de Madrid, Barcelona y Real Madrid. No. Este artículo no se dirige en esa dirección. Los clubes de la UEFA son todos los equipos de Europa, desde el primero hasta el último y, como es imposible unir a todos en una reunión, como mínimo debería haber una reunión en la que estén todos representados, desde el más grande hasta el más pequeño.

Florentino Pérez acertó al pedir transparencia | Soccrates Images/Getty Images
Florentino Pérez acertó al pedir transparencia | Soccrates Images/Getty Images

El fútbol necesita parar, sentarse y hablar. La necesidad de llegar a un punto común es urgente. Todos deben escucharse. Pues, dentro de la parafernalia superliguesca, en algo tenían razón: la UEFA debe ser más transparente. No obstante, alguien debería haber explicado a aquellos que no ven más allá de sus bolsillos que, mucho del dinero que reclaman y quieren arrebatar, se redirige hacia crear escuelas de fútbol y fomentar la práctica de este deporte en países más necesitados. Porque sí, señores. Existe el este de Europa y, antes de la caída de sus potencias, fueron potencia futbolística.

El resto de clubes, aficiones, federaciones, ligas… también tenían razón. La superliga, a partir de este momento dejaré de aparecer con mayúscula por razones obvias, era un club elitista con delirios de grandeza de doce multimillonarios que se creyeron los únicos pilares importantes del fútbol. Ellos se olvidaron de la cultura europea y trataron al deporte como un mero entretenimiento que vender a los clientes. Están muy equivocados.

En definitiva, es necesario un acuerdo común y solidario para reconducir el fútbol. La clave no pasa por aumentar ingresos, sino por reducir costes y abrirse de nuevo a las clases populares. La solución no es una superliga ni una Champions interminable. Los jugadores no son productos y, con el aumento de partidos, tan solo conseguirán cargarlos físicamente y, como consecuencia, vestuarios repletos de lesiones musculares, día sí y día también. La solución pasa por abaratar el precio de las entradas, fomentar el fútbol en más municipios, permitir a los equipos crecer y generar competitividad. Solo así se salvará el fútbol y ese es el camino de acuerdo al que deben llegar UEFA y clubes.