Un hombre murió por ingerir un limpiador de acuarios con la sustancia que Trump dijo podría tratar el Covid-19

Yahoo Noticias

No hay vacuna ni tratamiento específico contra el nuevo coronavirus y la enfermedad que produce, el Covid-19, pero muchos médicos y científicos en el mundo se encuentran actualmente realizando esfuerzos enormes para lograr, tan pronto como sea posible, alternativas terapéuticas o de inmunización que permitan sanar a los pacientes y prevenir los contagios.

Eso, con todo, tomará tiempo y aunque hay esfuerzos que progresan con velocidad, aún pasarán varios meses antes de que una opción, sea fármaco o vacuna, sea probada, aprobada y esté disponible a gran escala. Muchas personas esperan con ansia que eso se logre, pues ciertamente muchas vidas están en juego.

Con todo, ya se han registrado tragedias por malentendidos o confusiones severas.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio
Un médico muestra el fármaco antimalaria fosfato de cloroquina, que ha sido mencionado, peor aún no cabalmente probado, como una posible opción contra el coronavirus. (Getty Creative)
Un médico muestra el fármaco antimalaria fosfato de cloroquina, que ha sido mencionado, peor aún no cabalmente probado, como una posible opción contra el coronavirus. (Getty Creative)

Un caso especialmente dramático por lo doloroso y absurdo de su naturaleza sucedió en Arizona. Allí, una pareja, esposo y esposa ambos de sesentaitantos años, ingirieron la sustancia fosfato de cloroquina, al parecer pensando que podría protegerlos del coronavirus, según informó la televisora NBC News.

Pero aunque ciertamente existe un medicamento fabricado con esa sustancia, usado para tratar la malaria y que recientamente el presidente Donald Trump ha publicitado como una posible opción de tratamiento contra el coronavirus, lo que ingirieron las personas en Arizona era en realidad un producto para tratar agua de tanques de peces que contiene fosfato de cloroquina pero es tóxico para los humanos.

El hombre falleció a causa de la ingestión de ese producto y su esposa se encuentra en situación crítica.

La sustancia que ambos tomaron ciertamente incluía entre sus componentes el fosfato de cloroquina, pero no se trataba de una versión médica ni en una dosis apropiada para humanos, y por ello les resultó venenosa.

De acuerdo al periódico The Washington Post, el director médico del Centro Banner de Información sobre Intoxicación y Medicamentos dijo que “dada la actual incertidumbre sobre el Covid-19, es entendible que la gente trate de buscar nuevas formas de prevenir o de tratar el virus, pero la automedicación no es la manera de hacerlo… Lo último que queremos ahora es inundar nuestras salas de emergencia con pacientes que creyeron haber hallado una vaga y riesgosa solución que puede potencialmente poner en riesgo su salud”.

Y, en realidad, el fosfato de cloroquina de uso médico como tal, usado contra la malaria, no es una opción válida actualmente contra el Covid-19. Trump ha clamado con fuerza que ese y otros fármacos pueden ser decisivos para atacar la epidemia pero en realidad, como han comentado multitud de médicos y otros especialistas, no hay aún evidencia suficiente que muestre que el fosfato de cloroquina es realmente útil contra el nuevo coronavirus.

Ciertamente hay algunos datos que revelan posibles efectos positivos de esa sustancia, pero hay otros que indican lo contrario y señalan severos efectos secundarios.

La promoción de Trump a ese fármaco ha sido en realidad prematura y sin suficiente base científica.

En Georgia, investigadores trabajan en la investigación de posibles vacunas contra el coronavirus. Al menos una docena de opciones son analizadas en laboratorios en ese estado. (AP)
En Georgia, investigadores trabajan en la investigación de posibles vacunas contra el coronavirus. Al menos una docena de opciones son analizadas en laboratorios en ese estado. (AP)

¿Contribuyó el discurso del presidente al respecto a la letal confusión de la pareja de Arizona que ingirió un producto con fosfato de cloroquina que en realidad nada tiene que ver con los medicamentos que también aprovechan las peculiaridades de esa sustancia?

De acuerdo a NBC, la esposa oyó en la televisión a Trump hablar de la cloroquina en conexión con el coronavirus, y ella al parecer recordó que ese sustancia, o una de nombre similar, estaba incluida en el producto para tratar tanques de peces.

“Lo vi [el tratamiento para acuarios] en la repisa de atrás y pensé ‘hey, no es eso lo de lo que se habla en la TV?”, dijo ella a la citada televisora, que ha mantenido en privado su identidad.

“Teníamos miedo de enfermar de Covid-19”, dijo la mujer, y por ello ella y su esposo decidieron ingerir esa sustancia, pensando al parecer que se trataba del fármaco mencionado por Trump.

Lo tomaron y el resultado fue terrible.

Si bien no habría una conexión directa entre lo dicho por Trump y la decisión de la pareja, pues Trump nunca aludió a productos no médicos que incluyen esa sustancia, también es cierto que la súbita notoriedad de ese fármaco, en la que el presidente ha contribuido, fue un ingrediente, además del mal juicio de los afectados, en esa tragedia.

Investigación en marcha

El fosfato de cloroquina y muchos otros medicamentos para tratar otras enfermedades están, ciertamente, siendo revisados para identificar si son útiles y seguros contra el nuevo coronavirus.

Como relata Vice, otros fármacos como el antiviral remdesivir también han sido probados para tratar el Covid-19. En un caso reportado en el New England Journal of Medicine, un paciente reacción favorable y rápidamente tras recibir el remdesivir.

Y también hay algunos datos, no suficientes todavía, que sugieren que el fosfato de cloroquina podría tener también efectos positivos. Es el caso de otros fármacos como la hidroxicloroquina, el antibiótico azitromicina y los medicamentos lopinavir y ritonavir, usados contra el VIH.

En paralelo, en varios países, entre ellos Estados Unidos, se han dado rápidos avances rumbo a una vacuna contra el coronavirus, con estudios clínicos en sus primeras fases.

Investigadoras en Brasil trabajan para desarrollar una vacuna contra ell coronavirus. (Getty Images)
Investigadoras en Brasil trabajan para desarrollar una vacuna contra ell coronavirus. (Getty Images)

Y aunque hay optimismo en esas labores de investigación, aún queda mucho tiempo y trabajo antes de que uno o varios fármacos y una o varias vacunas cumplan las pruebas que el rigor científico exige para, en su caso, ser aprobadas para su uso general.

En ese proceso, es cierto que tratamientos experimentales o motivados por la emergencia con esos y otros fármacos podrían aportar resultados positivos en uno o varios casos. Pero ello, si bien será auspicioso para el paciente y el panorama general, no se traduce necesariamente en una solución que pueda ser usada en automático en otros casos.

Las posibilidades de graves reacciones adversas es, además, considerable. Y la automedicación es siempre una mala práctica.

Así, hasta el momento no hay ningún fármaco o vacuna aprobada para tratar el Covid-19. Los esfuerzos, con todo, para lograr contar con opciones de tratamiento e inmunización siguen en marcha y son muy loables, muestras del enorme ingenio científico.

Pero la especulación o las falsas expectativas no ayudan a la sociedad ni a los pacientes, máxime en comentos de severa crisis de salud pública como la presente.

Otras historias