Una historia de amor y odio con Neymar

Neymar demostró en Barcelona que el amor es eterno mientras dura. GOAL.com
Neymar demostró en Barcelona que el amor es eterno mientras dura. GOAL.com

Neymar y Griezmann no son el futuro del Barça”, escribía hace sólo unos días Lluís Mascaró. El despechado director adjunto de ‘Sport’ recuerda que ambos jugadores tomaron en su momento una decisión “basada en argumentos exclusivamente económicos”: “Prefirieron el PSG y el Atlético, respectivamente, porque les pagaban mucho más dinero más que en el Barça”.

Mascaró, ya se ve, no perdona. No perdona pero sí olvida; concretamente, lo que escribió hace tres años:

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[15-II-2016] “Neymar ha declarado su amor eterno al Barça y a sus amigos Messi y Luis Suárez. […] Prioriza el proyecto deportivo a la oferta multimillonaria. Es evidente que el jugador quiere sentirse pagado como se merece (actualmente es el séptimo del ránking), pero se conforma con cobrar menos de lo que le podrían ofrecer otros clubs porque sabe que donde más disfrutará jugando a fútbol (y ganando títulos) es en el Barça”.

Hay gente que cree que los futbolistas de su equipo, a diferencia de los del odiado rival, visten esa camiseta por amor a sus colores y jugarían gratis llegado el caso. Ignoro si Mascaró pertenece a ese grupo o, simplemente, trata de hacérnoslo creer porque en eso consiste su negocio.

Su idilio con Neymar es tan dilatado como serpenteante. Ríase usted de Wiktor y Zula, los sufridos protagonistas de ‘Cold war’, y su sinfín de encuentros y desencuentros. El de Mascaró y Neymar comenzó en el verano de 2011, cuando se rumoreaba que el Real Madrid tenía atado al joven brasileño. El periodista nos puso sobre aviso con un clásico instantáneo titulado “El ‘mohicano’ Neymar, menuda ‘perla”. La perla, qué paradoja, nos la estaba regalando él:

[24/06/2011] “El ‘mohicano’ Neymar reúne todos los requisitos para fichar por el Madrid: imagen estrafalaria, carácter prepotente, comportamiento macarra y actitud egoísta. Un combinado explosivo al que hay que añadir un precio desorbitado (más de 45 millones de euros) y una misión imposible: convertirse en el anti-Messi”.

Dos veranos después, como todos sabemos, el Barça acabó fichando a Neymar, y no precisamente por esos 45 millones que a Mascaró ya le parecían “desorbitados”. Durante cuatro temporadas, por supuesto, Neymar dejó de ser estrafalario, prepotente, macarra y egoísta. Ganó tres Ligas y una Champions League, entre otros títulos, incluido uno que no consta en su palmarés y sólo sabemos apreciar unos pocos: en su última temporada de azulgrana, Neymar consiguió inspirar a Mascaró, elevar su pluma hasta niveles insospechados. Convertirse en musa de su indiscutible obra maestra, titulada: “Neymar y el culo de la Kardashian”.

[22/11/2016] “El culo de la Kardashian es un culo sobrenatural. Excesivo. Desbordante. El culo de la Kardashian es un culo que supera los límites de la realidad. Un culo que reta las leyes de la física. Un culo que traspasa las fronteras de la imaginación. El culo de la Kardashian es el campeón mundial de los culos. Un culo que arrasa en las redes sociales y cuyo impacto mediático no tiene límites. Ahora lo ha enseñado en todo su esplendor en la portada de la revista ‘Paper’. El culo de la Kardashian (y disculpen esta comparación) es como el fútbol de Neymar. Único. Brillante. Hipnotizador. Sin reglas ni ataduras. Un fútbol libre e imaginativo que no puede encorsetarse en ningún libro de estilo. Neymar (como la Kardashian) quiere triunfar con su fútbol excesivo. Y después de un año viviendo a la sombra de Messi (y preocupado por los efectos colaterales de su fichaje) ha decidido mostrarse tal como es. Neymar, como la Kardashian, quiere ser el número uno. Y está dispuesto a explotar todos sus argumentos futbolísticos para conseguirlo. Está dispuesto, incluso, a tomar el relevo de Messi como líder del Barça si fuera necesario. […] Pletórico. Como el culo de la Kardashian…”

Estaría bien que Neymar volviera al Barça sólo para poder darnos el gusto de leer otro textazo así.

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