Vicente Del Bosque y su salida del Real Madrid: "No creo que Florentino Pérez me llame para limar asperezas"

Goal.com
El ex entrenador merengue rememora su salida del Bernabéu y sus éxitos en La Roja.
El ex entrenador merengue rememora su salida del Bernabéu y sus éxitos en La Roja.

Vicente Del Bosque ha repasado su trayectoria en el mundo del fútbol desde sus inicios en el Real Madrid hasta sus triunfos como seleccionador de España en el canal de Youtube Ídolos.

Su marcha del Real Madrid y su relación con Florentino Pérez: “Si le quieres encontrar a un entrenador sus debilidades, se las encuentras. Siempre hay gente a la que no le terminas de llegar, pero más allá de cómo fue, ellos creyeron que era lo mejor para el Real Madrid (…) No creo que se dé el caso en el que Florentino me llame para comer y limar asperezas”.

Sobre el adiós de Xavi y Casillas a la selección: “¿Qué pasó en la relación con Xavi? Tampoco… Cuando un entrenador toma decisiones, es imposible que le guste a todos. Siempre digo que a la selección española los jugadores deben venir de manera incondicional. Y cuando digo incondicional es que puede ser que jueguen o que no jueguen. Deben aceptar que son 23 jugadores y que si alguno no juega, no pasa nada, qué le vamos a hacer. Llegó un momento en el que Iker no jugó y nadie me tiene que dar lecciones a mí de lo que ha sido Iker en la selección y en el club (el Real Madrid). Desde los 9 años que le he visto ir a la ciudad deportiva a entrenar, el esfuerzo que ha hecho y lo que ha supuesto para el fútbol español. Pero tomamos una decisión porque creímos que teníamos que cambiar, pero no por tener nada en contra de nadie, en absoluto”.

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

El día que convenció a Xavi de seguir en La Roja: “Un día antes de jugar la final de Kiev (2012), Xavi me dijo que ya no se sentía muy a gusto. Yo le dije que no fuera tonto y que no se equivocase, que siguiese con nosotros. El quería haber dejado la selección en Kiev y después del éxito yo le dije, te das cuenta como tienes que seguir con nosotros. Él era contrario a volver, pero estuvo otros dos años con nosotros y siempre nos ayudó. Ha sido uno de los héroes que hemos tenido”.

Su relación con Luis Aragonés: “La cogí en el mejor momento. Aunque todo el mundo que me apreciaba me decía que era el peor momento para coger la selección. Cogimos la selección en buen estado en todos los sentidos. Teníamos un estilo de juego reconocido y todas las cosas a favor. Creo que estábamos en esa inercia positiva de poder seguir ganando cosas, como así sucedió, y una magnífica plantilla. Nosotros no borramos ninguna huella del pasado. Nos aprovechamos de lo que habíamos hecho hasta entonces y al mismo tiempo nosotros le dimos nuestro toque, eso es indudable. Recogimos una herencia magnífica que supimos gestionar. [...] Es el éxito español. No hay un Luis Aragonés o un Vicente Del Bosque. Aquí hay mucha gente que ha ayudado a que tanto los clubes como la Federación sigan creciendo y ha habido una evolución evidente en todos los sentidos.[...] Somos de dos generaciones distintas. Nos hemos respetado, hemos jugado el uno contra el otro. Siempre hemos tenido buena relación aunque nunca hemos intimado mucho. Hablamos antes del Mundial sí. Le reconocí su enorme aportación a la selección española”.

Las críticas al doble pivote en el Mundial 2010: “El asunto del doble pivote era cuestionado hasta cuando ganamos todos los partidos de la fase de clasificación. ¿Y cómo lo cuestionaban? Los del Real Madrid cuestionaban a los del Barcelona y los del Barcelona a los del Madrid. Pero Xabi Alonso y Sergio Busquets eran indispensables para nosotros. Pensaban en el equipo, pensaban en el lateral, en los centrales, en los de delante, iniciaban el juego, construían, llegaban…”.

La influencia de Mourinho: “Esas influencias externas fueron fatales para la selección, muy perjudiciales y nada edificantes de lo que debe significar un jugador de la selección. Cuando se vieron en la televisión, eso les recondujo a comportarse de una forma adecuada. Se tambaleó el estado de ánimo de la selección, pero con poca participación nuestra y mucha de ellos y con las imágenes… Eran mucho más didácticas de lo que no había que hacer".

No quería ser entrenador profesional: “No quería ser entrenador profesional. Quería ser un entrenador formativo, que era a lo que me dediqué toda mi vida y para lo que me preparé. No era mi objetivo. Pero luego Juan Onieva y Lorenzo Sanz tomaron una decisión y les dije que si creían de verdad en la figura del entrenador y en mí”.

Otras historias