La vieja leyenda que muchos ingleses explican sobre el fantasma del Banco de Inglaterra

Alfred López
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A la izquierda, caricatura de James Gillray que originó el término ‘The Old Lady of Threadneedle Street’ en 1797, a la derecha, ilustración sobre Sarah Whitehead, la supuesta fantasma del Banco de Inglaterra (imágenes vía Wikimedia commons)
A la izquierda, caricatura de James Gillray que originó el término ‘The Old Lady of Threadneedle Street’ en 1797, a la derecha, ilustración sobre Sarah Whitehead, la supuesta fantasma del Banco de Inglaterra (imágenes vía Wikimedia commons)

Entre las muchísimas cosas que nos ofrece la ciudad de Londres podemos encontrar numerosos circuitos turísticos que nos llevan a visitar los lugares más misterioso o lúgubres de la capital inglesa.

Uno de ellos es el que recorre las calles del barrio de Cornhill (conocido por ser parte del núcleo histórico de la ciudad y, actualmente, centro financiero de Londres). En Threadneedle Street se encuentra ubicado desde 1734 el Banco de Inglaterra y alrededor del mismo circula una antigua leyenda sobre un supuesto fantasma que los guías explican a los turistas.

Este relato lleva cerca de un par de siglos explicándose y ya forma parte del folklore popular londinense. Pero el problema es que las versiones modernas que se están explicando sobre el mismo es la consecuencia de haber mezclado dos historias que nada tenía que ver la una con la otra, habiendo alterado en gran parte el relato original.

Y es que el Banco de Inglaterra es conocido popularmente con el sobrenombre de ‘The Old Lady of Threadneedle Street’ (La vieja dama de Threadneedle Street), pero esta denominación que se le dio a la entidad bancaria nada tiene que ver con la mencionada leyenda del supuesto fantasma, aunque son muchas las personas que, erróneamente las mezclan y explican los dos relatos juntos como si de una misma historia se tratara.

Por un lado, el ser conocido el Banco de Inglaterra como ‘The Old Lady of Threadneedle Street’, proviene de una viñeta satírica que publicó en un periódico, en 1797, el caricaturista James Gillray, uno de los más célebres artistas de la ilustración cómica de su época y que retrató a través de sus dibujos cómicos a los más importantes personajes de aquel siglo.

Gillray publicó una viñeta en la que aparecía una anciana mujer (que representaba al Banco de Inglaterra) que estaba sentada sobre un cofre con oro, portando un vestido hecho de billetes de una y dos libras, y a la que intentaba besar el joven Primer Ministro del británico William Pitt mientras éste metía su mano en los bolsillos de la dama para cogerle las monedas que del mismo asomaban.

El gobierno de Pitt, del que también era Ministro de Hacienda, se había endeudado gravemente debido a la participación de en un par de guerras a las que había llevado a su país y motivo por el que había pedido una gran número de préstamos al Banco de Inglaterra, quedando éste sin apenas liquidez de oro y teniendo que lanzar nuevos billetes de uno y dos libras esterlinas.

Aquella caricatura de James Gillray se hizo tan inmensamente famosa que en poco tiempo todo los londinenses llamaban a la entidad bancaria con el sobre nombre de ‘The Old Lady of Threadneedle Street’.

Ahora debemos irnos unos pocos años hacia adelante para encontrar cómo surgió la leyenda del supuesto fantasma del Banco de Inglaterra. En esta entidad bancaria estuvo trabajando (entre los años 1797 y 1810) Paul Whitehead (en algunos relatos se le nombra erróneamente como Philip), quien robó dinero de algunos de sus más importantes clientes, con el fin de invertir en la bolsa de valores. Fue descubierto, despedido y denunciado por el director. Tras ser arrestado, el empleado del banco fue juzgado, condenado a muerte y ejecutado mediante la horca el 29 de enero de 1812.

Y ahora viene la parte en la que, según las leyendas del folklore inglés surgió el mencionado fantasma. Resulta que, según estas historias, Paul Whitehead tenía una hermana soltera llamada Sarah a la que había ido a visitar con frecuencia y que, de repente, dejó de ir a verla a su casa. Nadie de la familia y ni tan siquiera del banco habían querido decir a esta mujer (debido a la frágil salud que tenía) que su hermano había sido ejecutado por orden de un juez.

Pero al llevar un tiempo sin tener noticias de su querido hermano empezó a ir a visitarlo a diario en la oficina bancaria, donde cada vez que iba le ponían alguna excusa diferente sobre por qué no se encontraba allí su querido Philip. Según esos relatos estuvo realizando dichas visitas durante varios años, hasta que falleció aquella mujer (que siempre iba vestida de negro).

A partir de entonces, quien se aparecía por la oficina del Banco de Inglaterra y los alrededores de Threadneedle Street fue una fantasmagórica presencia, que asustaba a clientes, trabajadores y vecinos y que ha pasado a ser conocida como ‘Bank Nun’.

Pero esto no deja de ser una simple leyenda, a la que se le ha ido añadiendo diferentes detalles a lo largo de los dos últimos siglos.

Se sabe a ciencia cierta que hubo un trabajador en el Banco de Inglaterra que se llamaba Paul Whitehead y que fue ejecutado en 1812 por robar y estafar a algunos clientes, pero no existe ni una sola evidencia ni documento que éste tuviese una hermana llamada Sarah e incluso no hay inscrita ninguna mujer llamada Sarah Whitehead en los documentos oficiales de la ciudad de Londres en toda aquella época, por lo que la historia del fantasma de Threadneedle Street debió ser algún cuento inventado en la época y difundido oralmente.

Lo curioso es que, con el paso del tiempo, se juntaron las dos historias (la de la vieja dama de Threadneedle Street y la del fantasma del Banco de Inglaterra) y ambas se han explicado como si se tratara de un único relato, quedando arraigado en el folklore londinense.

Fuentes de consulta e imágenes: bankofengland / london-ghost-tour / bbc / historic-uk / digitalpanopticon / branchcollective / readersdigest / Wikimedia commons

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