Lo mejor que puede hacer el Madrid con Vinicius es cederlo

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Manu Reino / Echoes Wire/Barcroft Media via Getty Images
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Con la vorágine del Clásico todavía coleando, Vinicius Jr. se ha convertido en uno de los protagonistas del momento, pues son muchos los que ahora piensan que el chico sí es el nuevo Pelé y el jugador que catapultará al Real Madrid a la gloria en la próxima década.

Yo me permito disentir.

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No cabe duda que con el pasar de las jornadas el brasileño ha ido ganándose un lugar en el equipo merengue. El atropello con el que saltaba al campo a principio de temporada ha devenido en un futbolista bastante más sosegado, implicado en defensa como vimos en el Clásico, y en quien se puede confiar cuando los partidos llegan a su momento álgido.

Vinicius tiene personalidad y ha demostrado ya tener una mentalidad a prueba de bombas. Ni sus continuos fallos frente a portería, ni su protagonismo en infinidad de memes tras caerse en el área rival con todo a favor para marcar, han conseguido borrarle la sonrisa de la cara a este jovenzuelo de 19 años. Sus lágrimas tras anotar ante Osasuna en septiembre pasado mutaron en una celebración de rabia y orgullo tras abrir el marcador contra el Barça; otra forma de comprobar que su madurez progresa a pasos agigantados.

Diego Souto/Quality Sport Images/Getty Images
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Pero no dejemos que ese gol —importantísimo, por supuesto— nuble lo que es una obviedad. Vinicius sufre un problema de ansiedad latente, que le hace muchas veces echar por la borda todo el buen trabajo que suele llevar a cabo durante los partidos en cuanto se adentra en el área. Ya no es un problema de gol. Es un problema de mentalidad. De verse sólo ante el peligro y no saber tomar la decisión adecuada. Parece que su cerebro analiza todas las opciones posibles en milisegundos... y suele elegir la peor.

En el Clásico, finalmente, la moneda al aire le salió cara. Pero es que hasta el gol, el cual entró tras un rebote en Piqué, Vinicius había sido de lo mejorcito del Real Madrid, aunque siempre acabó por elegir la peor resolución de cada jugada. Cuando tuvo que buscar a Benzema, disparó. Cuando tuvo que disparar, intentó asociarse. Sus centros desde la banda eran o muy largos o muy cortos, y sólo tras marcar el 1-0, el joven brasileño logró soltarse y empezar a mostrar todo el talento que lleva dentro.

Por eso creo que lo mejor sería que el año que viene Vini se fuera cedido a algún equipo top, que dispute competición europea, donde pueda ser la estrella o al menos uno de los puntales del proyecto. Un club donde marcar o fallar no signifique acarrear la pesada mochila de la responsabilidad que viene de fábrica cuando se juega en el Real Madrid.

Con su velocidad, su facilidad para el desborde y su personalidad, es fácil imaginar al ex del Flamengo despuntando en un equipo como la Real Sociedad o el Getafe la temporada que viene, que a buen seguro estarán en Europa. O tal vez podría servir su cesión al Borussia Dortmund, donde sus cualidades se asemejan a los ídolos de la última década del conjunto teutón (Lewandowski, Aubemayang, Sancho), para abaratar la operación por un hombre gol como Erling Haaland.

Diego Souto/Quality Sport Images/Getty Images
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No cabe duda que Vinicius tiene cualidades para jugar en el Real Madrid, y habrá quien piense que no es necesaria una cesión, que el chico ya ha demostrado que puede tener un puesto en la plantilla merengue. Y no irán mal encaminados los que piensen así. Sin embargo, el prospecto de que Vinicius tenga 50 partidos en un equipo en el que pueda explotar y crecer de la manera correcta, sin la presión que se vive en el conjunto merengue cada tres días, debe llevar a debatir (al menos) la idoneidad de darle al brasileño esa posibilidad.

El caso de Odeegard es tal vez el mejor ejemplo. El noruego ha estado tres años fuera de las filas merengues hasta encontrar un lugar en el que ha podido desarrollar su talento hasta el punto de convencer a todos de que merece un hueco en la plantilla blanca. Nadie dudó jamás del talento de Martin, pero era conveniente encontrarle un lugar en el que pudiera explotar su talento sin la presión que supone ponerse la camiseta del Real Madrid.

Vinicius podría considerarse en la misma situación que Odegaard la temporada que viene, y visto sus problemas de cara a la portería contraria, no sería descabellado pensar que el club pudiera cederlo para ayudar así a que desarrolle todo el fútbol que lleva dentro.

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