Los Warriors cerraron la serie en el quinto juego para clasificar a las Finales

Golden State Warriors vuelve a las Finales por el título de la NBA luego de haber completado un gran trabajo en la serie decisiva de la Conferencia Oeste: selló este jueves el 4-1 definitivo, con su 120-110 sobre Dallas Mavericks en el Chase Center de San Francisco.

El equipo californiano había gozado de cinco presencias consecutivas por el anillo entre 2015 y 2019, con tres victorias para gritar campeón y dos reveses, aunque en 2020 culminó como el peor equipo del año con apenas 15 triunfos y, el año pasado, quedó al margen tras perder con los Lakers en el play-in.

Los de Steve Kerr se convierten una vez más en los protagonistas para la eliminatoria más importante y lo hacen tras superar con solidez a un elenco texano que sufrió el trajín de los playoffs y al que no le alcanzó para apoyarse en su máxima figura, Luka Doncic, autor de 28 puntos (35,7% en tiros de campo) en esta jornada.

Klay Thompson lideró al dueño de casa en base a sus 32 tantos (12 de 25 desde el campo) y otra vez volvió a estar bien rodeado, con un funcionamiento colectivo que desbordó a los Mavs. En este sentido, Andrew Wiggins colaboró con 18 puntos más 10 rebotes y Kevon Looney lo hizo con 10 y 18 en los mismos rubros.

Draymond Green estuvo en los dos dígitos al aportar 17 tantos (6 de 7 en tiros de campo), así como también Stephen Curry (16 más 9 asistencias) y Jordan Poole (15).

En Dallas, detrás de Doncic apareció Spencer Dinwiddie con 26, seguido de Dorian Finney-Smith con 13 y Jalen Brunson con 10. De este modo, los Mavs se vieron privados de arribar a las terceras Finales de su historias, tras la derrota con Miami Heat en 2006 y el triunfo frente al mismo rival en 2011.

Los Warriors descansará ahora mientras esperan que se resuelva la serie decisiva del Este entre Boston Celtics y Miami Heat (dominan los de Massachusetts 3-2) para comenzar a caminar los últimos pasos rumbo a la gloria desde el próximo jueves 2 de junio.

Foto: Ezra Shaw/Getty Images